Las fuerzas del régimen sirio bombardearon hoy la ciudad de Rastan, en la provincia de Homs, bastión opositor en el centro del país, informaron los opositores Comités de Coordinación Local.

En un comunicado, esta red de activistas precisó que los bombardeos contra las viviendas se han intensificado desde esta mañana y que para ello las fuerzas sirias han empleado artillería pesada en esa localidad, objeto de ataques militares desde hace días.

En la provincia meridional de Deraa, una manifestación discurrió por la localidad de Nuaimeh ante la presencia de los observadores de la ONU desplegados en el terreno.

Esta misión internacional está encargada de supervisar el cumplimiento del plan de paz del enviado especial a Siria Kofi Annan, que estipula el cese de la violencia y la retirada de los tanques de las ciudades, entre otros puntos.

Como cada viernes, los opositores salieron a manifestarse en varias partes del país y en la ciudad de Alepo, en el norte, el ejército reprimió una protesta contra el régimen a la salida de una mezquita en el barrio de Salahedin, apuntaron los Comités.

La violencia continúa en Siria mientras que persiste la división entre los grupos opositores, que volvió a ponerse de manifiesto con la dimisión ayer de Burhan Galion, presidente del principal órgano de la oposición en el exilio, el Consejo Nacional Sirio (CNS).

Galion, cuya reciente reelección había despertado polémica entre miembros de su grupo, aseguró que se marchará tan pronto como se elija un nuevo presidente en el CNS y pidió una reestructuración del grupo y un cambio en el sistema de votación.

De acuerdo con los datos de la ONU, desde marzo de 2011 más de 10.000 personas han perdido la vida en Siria por la violencia, unas 230.000 se han desplazado de forma interna y más de 60.000 han buscado refugio en países limítrofes, como Turquía y el Líbano.