Todo está listo para que el sábado una empresa privada estadounidense haga historia al iniciar una nueva era en la exploración del espacio con el lanzamiento de una cápsula robot, cargada con suministros para la Estación Espacial Internacional.

Será la primera vez que una compañía privada lance un cohete a la base orbital. La operación, a cargo del fabricante de cohetes Space Exploration Technologies Corp. (SpaceX), podría determinar el futuro inmediato del programa espacial estadounidense.

En la víspera de esa nueva era comercial, un funcionario de la NASA describió la misión como "un momento fundacional" y de suma importancia, mientras que los directivos de SpaceX dijeron estar emocionados por lo que estaban a punto de emprender.

"No hay duda de que este es un vuelo histórico", dijo la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, en una conferencia de prensa el viernes.

Sólo los gobiernos de Europa, Rusia, Japón y Estados Unidos han enviado alguna nave espacial a la estación espacial, subrayó. "Así que, sí, realmente tenemos gusto por tener la oportunidad de intentarlo", dijo.

El cohete Falcon 9 de SpaceX fue programado para despegar desde Cabo Cañaveral a las 4:55 am. Los meteorólogos dijeron que hay 70% de probabilidad de que haya buen tiempo.

La cápsula robot Dragon, en la punta del cohete, contiene una media tonelada de suministros para la EEI. La cápsula realizará maniobras de práctica en torno a la estación el lunes, antes de que la NASA la autorice para atracar el martes. Recién entonces se descargarán los alimentos y otros elementos no esenciales.

SpaceX — con sede en California y creada por el cofundador de PayPal Elon Musk — es la primera de varias empresas que compiten por lanzar naves a la base orbital. Por el momento se trata sólo de suministros, pero en unos tres o cuatro años, el objetivo es llevar astronautas para que los estadounidenses ya no tengan que depender de los costosos viajes en cohetes rusos.

Es una transición que se ha estado preparando desde mediados de la década pasada, cuando el presidente George W. Bush decidió retirar la flotilla de transbordadores espaciales y dedicar más energías de la NASA a explorar más profundamente el espacio.

El vuelo del sábado es "un momento por cierto apasionante en la historia de los vuelos espaciales, aunque es solo el comienzo de una nueva manera de hacer negocios para la NASA", dijo el asesor de ciencia del presidente Barack Obama, John Holdren.

Al ceder los lanzamientos espaciales a empresas privadas, "la NASA se libera para concentrarse en la exploración más allá de las órbitas terrestres bajas por primera vez en 40 años", agregó.

Por su parte la NASA advierte que se trata de una prueba.

"Debemos tener cuidado de no suponer que el éxito o el fracaso de los vuelos espaciales comerciales van a depender de este vuelo particular", advirtió Mike Suffredini, director del programa en la NASA. "Los vuelos de prueba no siempre salen según lo previsto".

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En internet:

SpaceX: http://www.spacex.com

NASA: http://www.nasa.gov/offices/c3po/home/