El Departamento de Defensa de Estados Unidos advirtió hoy que China continúa la ampliación de sus capacidades militares y mostró su preocupación por el incremento de ataques procedentes de este país a las redes del Pentágono.

El subsecretario adjunto de Defensa para el Este asiático y Asia-Pacífico, David Helvey, presentó en rueda de prensa el informe anual que el Pentágono elabora para el Congreso de EE.UU. sobre la capacidad militar china.

"Estamos preocupados por una serie de operaciones de redes informáticas y actividades que parecen provenir de China y que han afectado a las redes del Departamento de Defensa", indicó Helvey.

El informe señala que China lleva a cabo un programa de modernización completa de sus Fuerzas Armadas a largo plazo diseñado para mejorar su capacidad de "luchar y ganar" las denominadas "guerras locales" o "guerras regionales", en las que se utiliza la tecnología para tomar ventaja frente al oponente.

El Pentágono "sigue de cerca el interés manifiesto de China de invertir para mejorar su capacidad en las operaciones en el ciberespacio. Es algo en lo que nos estamos fijamos mucho y con mucho cuidado", dijo Helvey.

El problema de las operaciones militares en el ciberespacio es que "pueden provocar efectos en cascada que son difíciles de predecir", advirtió Helvy, quien destacó que "pueden ser potencialmente muy dañinas, no sólo en un conflicto, pueden ser muy perjudiciales para Estados Unidos, pero también para otros países".

El informe señala que China "no busca ninguna confrontación directa con Estados Unidos y otros países", aunque Taiwan continúa siendo el "principal foco" de su inversión militar.

En este contexto, el pasado año China "siguió construyendo las capacidades y el desarrollo de doctrina que considera necesaria para detener a Taiwan de declarar su independencia".

En 2011 China compró misiles de crucero, misiles balísticos convencionales de corto y medio alcance, misiles antibuque y otras capacidades.

El Pentágono señala que la estrategia de China es la expansión de su presencia en regiones de todo el mundo "expandiendo y creando nuevos intereses económicos y diplomáticos".

En este sentido recuerda que en el último año aportó tropas a las operaciones de evacuación -no de combate- en Libia, amplió su presencia en el Golfo de Adén por tercer año en operaciones contra la piratería, asumió papeles de liderazgo en operaciones de paz de Naciones Unidas, y realizó intercambios médicos y de ayuda con un buque hospital de la Armada en América Latina y el Caribe.

Estados Unidos, por su parte, "busca construir una relación militar con China que sea sana, estable, fiable y continua", apunta el informe que, no obstante, agrega que "al tiempo que EE.UU. construye una relación militar más fuerte con China, continúa vigilando el desarrollo de la estrategia militar, la doctrina y sus fuerzas".

Destaca que el encuentro que mantuvieron el presidente estadounidense, Barack Obama, y el presidente chino, Hu Jintao, marcó un punto de inflexión en el que acordaron trabajar juntos para construir una relación de cooperación basada en el respeto y mutuo beneficio.

Estados Unidos ha decido poner más énfasis en la región Asia-Pacífico para contrarrestar la influencia de China.

Las dos naciones difieren también acerca del mar de China Meridional, que EE.UU. considera un interés estratégico vital debido a la importancia de sus rutas comerciales y donde seis países, entre ellos China, mantienen disputas territoriales.

Como muestra de este acercamiento el ministro de Defensa chino, Liang Guanglie, viajó este mes a EE.UU., donde visitó varias bases estadounidenses e invitó al secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, a una visita recíproca, de la que todavía no hay fecha.