Los líderes del G8 comenzaron hoy una cumbre de dos días en la residencia de descanso presidencial a las afueras de Washington en la que la crisis de la deuda en Europa, el programa nuclear iraní y la tensión en Siria serán algunos de los grandes temas que abordarán los mandatarios.

El presidente estadounidense y anfitrión de la cita, Barack Obama, dio la bienvenida en el retiro presidencial en las montañas de Catoctin a los jefes de Estado y de Gobierno de Canadá, Stephen Harper; de Japón, Yoshihiko Noda; del Reino Unido, David Cameron; de Francia, François Hollande; de Alemania, Angela Merkel; de Italia, Mario Monti; y de Rusia, Dimitri Medvédev.

Para tres líderes, Hollande, Monti y Noda, es el primer G8, y Medvédev participa en la cita en representación del presidente ruso, Vladímir Putin, quien justificó su inesperada ausencia debido a las intensas consultas que mantiene para la formación del nuevo Gobierno, según las agencias rusas.

La cumbre comenzará con una cena de trabajo, en la que los mandatarios repasarán varios de los temas más candentes y críticos en materia de asuntos exteriores.

En concreto, los líderes de las siete economías más desarrolladas y Rusia analizarán los próximos pasos a dar en Siria, donde la violencia prosigue pese a la presencia en el terreno de una misión de observadores de la ONU encargados de verificar el cumplimiento del plan de paz del enviado especial Kofi Annan.

Ese plan estipula -entre otros puntos- el fin de la violencia, la retirada de los tanques de las ciudades y un diálogo entre el Gobierno y la oposición.

El Kremlin adelantó hoy que se opondrá a la aprobación de una declaración durante la cumbre que incluya "llamamientos unilaterales" contra el régimen sirio.

El G8 también preparará la segunda ronda de negociaciones del grupo 5+1 -los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) y Alemania- con Irán prevista para el día 23 en Bagdad y que encabeza la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton.

Por su parte, Noda instará al resto de mandatarios a cooperar para prevenir futuras provocaciones de Corea del Norte, que en abril realizó una fallida prueba de un misil de largo alcance, en un acto que fue condenado por la ONU y gran parte de la comunidad internacional, según la agencia local Kyodo.

Los líderes analizarán además los "positivos" pasos que ha dado Birmania (Myanmar) con su agenda de reformas y las tensiones entre Sudán y Sudán del Sur, donde pretenden hacer "todo lo que está a su disposición para evitar una mayor escalada de tensiones", según fuentes europeas.