Habitantes de varias ciudades mineras del norte de Chile iniciaron hoy una jornada de protestas para reclamar al Gobierno una mayor inversión pública que ayude a mejorar la economía de la zona.

Los manifestantes se alzaron contra el Fondo de Desarrollo del Norte (Fondenor), proyecto con el que el Ejecutivo de Sebastián Piñera prevé distribuir 200 millones de dólares en los próximos 13 años a 40 ciudades de 9 regiones del país.

Unas cifras que, según las organizaciones sociales del norte del país austral, son insuficientes para solucionar los problemas económicos de las regiones mineras, que generan buena parte de la riqueza del país.

El punto neurálgico de las movilizaciones se sitúo en la ciudad de Calama, en la región de Antofagasta, a unos 1.560 kilómetros al norte de Santiago, donde por sus calles se manifestaron al menos 10.000 personas, según las estimaciones de los organizadores.

"Estamos marchando por la dignidad de Calama y por lo que significa el Fondenor. Somos la ciudad que mueve este país y que claramente el aire que nos está dando es una miseria", dijo a Efe el vicepresidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Manuel Ahumada.

En las horas previas a esta marcha se registraron barricadas y fogatas en algunos de los accesos a Calama, confirmó el Gobierno chileno.

Según el Ministerio de la Secretaría General de Gobierno, al menos una docena de personas fueron detenidas en esa ciudad, capital de Antofagasta, durante las primeras horas de las protestas que comenzaron de madrugada.

A siete de los detenidos se les acusa de haber organizado barricadas, mientras que las cinco personas restantes fueron sorprendidas en un camión que transportaba combustible y neumáticos.

Asimismo, se encontraron 61 clavos de hierro repartidos en el camino al antiguo campamento minero de Chuquicamata, ubicado a 15 kilómetros de Calama, que provocaron que algunos autobuses pincharan sus neumáticos.

Por otra parte, los turnos de las mineras de la zona funcionan sin problemas y los servicios básicos operan con normalidad, según la versión del Gobierno.

Las protestas se alargarán hasta la tarde de hoy cuando a las 18.00 hora local (22.00 GMT) está prevista una caravana de vehículos que recorrerá las calles de la ciudad para culminar con un cacerolada popular.