El enviado especial de Naciones Unidas para el Sahara Occidental, el embajador Christopher Ross, no viajará próximamente a la antigua colonia española como tenía previsto, después de que Marruecos pidiera oficialmente su retirada, informó hoy el organismo internacional.

"Podemos decir que Ross no tiene planes de viajar a la región en estos momentos", aseguró en un escueto comunicado la oficina del portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en respuesta a las preguntas de los periodistas sobre la visita que el propio enviado anunció que haría en mayo.

Tras los últimos encuentros informales entre Marruecos y el Frente Polisario en Nueva York el pasado marzo, Ross anunció que se embarcaría en mayo en un viaje a la región que incluiría "una extensa visita al territorio del Sahara Occidental", para la que pidió "el apoyo de las partes y los Estados vecinos".

Esos planes se han visto truncados después de que Marruecos pidiera el jueves oficialmente a la ONU la retirada de Ross al considerar que no ha conseguido "ningún avance verdadero" en el proceso de negociaciones, según dijo en Rabat el ministro de Comunicación y portavoz del gobierno marroquí, Mustafa Jalfi.

El mismo jueves Naciones Unidas reiteró que tiene "plena confianza" en el trabajo de su enviado especial, según explicó el portavoz del organismo, Martin Nesirky.

Por su parte, el Frente Polisario considera "infundada y arbitraria" la decisión de Marruecos, y señaló en un comunicado remitido a Efe que se trata de "un nuevo desafío marroquí intolerable e inadmisible a la comunidad internacional, al secretario general y al Consejo de Seguridad".

La organización saharaui pide además la intervención del Consejo de Seguridad para "salvaguardar y proteger la autoridad de la ONU y la credibilidad de su labor de paz en el Sahara Occidental de la estrategia que persigue Marruecos".

Rabat nunca ha visto con buenos ojos el nombramiento de Ross en enero de 2009 porque fue diplomático en Argelia, principal valedor del Frente Polisario, y sospecha de su parcialidad, pero estas reticencias no impidieron a Ban confirmarlo en el cargo.

El anterior enviado especial para el Sáhara, el holandés Peter Van Valsum, fue destituido por unas declaraciones que se consideraron desafortunadas en las que consideraba que el referéndum en el Sáhara Occidental era inviable.

Marruecos, que ocupó el Sahara Occidental en 1975, tras la salida de España, sostiene que la autonomía de la región es la única salida viable para el conflicto, mientras que el Frente Polisario apuesta por un referéndum de autodeterminación donde la independencia sea una de las opciones, lo que tiene las negociaciones estancadas.