Dos balleneros japoneses zarparon hoy del puerto de Shimonoseki, en la provincia de Yamaguchi (suroeste), con rumbo al Pacífico norte, para dar comienzo a la temporada de captura de cetáceos en esas aguas.

Los buques Yushin Maru y Yushin Maru 2 partieron hoy de Shimonoseki para unirse en ruta con el Nisshin Maru, que zarpó el miércoles de Onomichi, en la provincia de Hiroshima (suroeste).

Durante la temporada, que durará hasta principios de agosto, los tres buques tienen previsto capturar unos 260 ejemplares de rorcual y otros tipos de ballena.

Estas expediciones se enmarcan dentro de las polémicas capturas de cetáceos con fines supuestamente científicos que lleva a cabo Japón en el Pacífico norte y también en la Antártida y que, según los grupos ecologistas, esconden motivos puramente comerciales.

Los portavoces de la expedición, la decimonovena a esta zona desde que comenzara este programa en 1994, han explicado que pretenden estudiar el ADN y el contenido de los sistemas digestivos de los ejemplares capturados.

Los tres buques nipones participaron también en la pasada temporada de capturas en el Océano Antártico, donde sufrieron un año más el acoso y los intentos de boicot del grupo ecologista Sea Shepherd.

Sin embargo, las campañas niponas en el Pacífico norte no han padecido ningún tipo de obstrucción en los últimos años.

Japón, que ha reforzado desde 2010 la seguridad de sus navíos para evitar el boicot ecologista, abandonó la caza de ballenas en 1986 por la moratoria impuesta a nivel internacional, pero la retomó en 1987 alegando motivos científicos, entre las críticas de numerosas asociaciones y países.