Hasta el viento cooperó el viernes en esta base naval normalmente tempestuosa, al mantenerse en calma mientras David Beckham encendía un pebetero y señalaba el inicio del recorrido de la llama olímpica antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres.

El ex capitán de la selección inglesa y astro del Galaxy de Los Angeles fue protagonista a la llegada de la llama olímpica al Reino Unido, procedente de Grecia, para un relevo de 70 días. Luego, mientras el fuego se avivaba en la caldera blanca y dorada, se produjo una exclamación de alivio entre los asistentes. Incluso los caprichos del clima británico no interfirieron con la ocasión.

"Esta es una gran aceleración de los latidos del corazón", dijo el alcalde de Londres, Boris Johnson, al resumir el momento.

La antorcha es un símbolo de paz y unidad que se remonta a los orígenes ancestrales de los Juegos en Grecia. En este 2012, Beckham fue el elegido para aportarle el brillo de las celebridades.

Beckham ha estado involucrado con los Juegos desde que el comité organizador presentó su candidatura en 2005, y el mediocampista de 37 años está emocionado por darle la bienvenida al mundo a su "barrio" en el este de Londres.

Pero más allá de su participación como figura publicitaria, Beckham quiere estar en la cancha en los Juegos Olímpicos.

"Nunca he jugado en unos Juegos Olímpicos", indicó. "Obviamente, me encantaría".

La antorcha será llevada por 8.000 voluntarios por las Islas Británicas. Su recorrido de 12.875 kilómetros incluirá lugares famosos como la torre Big Ben, Stonehenge y los acantilados blancos de Dover, hasta llegar al Estadio Olímpico el 27 de julio en Londres.