Tres días después que su vuelo a España precisó un aterrizaje de emergencia debido a que un pasajero padeció un ataque cardíaco, al estadounidense Brandt Snedeker le bastó un palo comprado y otro prestado para ganar en su debut el jueves en el campeonato mundial de match play.

Como su equipaje se demoró, además del putter que compró, Snedeker también usó un driver que le prestó su rival australiano John Senden. Después de empezar con apenas 10 palos en una bolsa de reemplazo, Snedeker logró vencer a Thomas Bjorn, veterano de la Copa Ryder, 5 y 4.

"Fue un día raro, por decirlo de algún modo", comentó Snedeker moviendo la cabeza en señal de desconcierto.

El inglés Ian Poulter inició la defensa de su título superando a Senden 3 y 2, para afianzarse como uno de los favoritos esta semana. Justin Rose le ganó ampliamente a Robert Rock 7 y 6 en un enfrentamiento entre ingleses. Martin Kaymer, pese a ser el jugador de mejor posición en el escalafón donde ocupa el noveno lugar, perdió 3 y 2 ante Rafael Cabrero-Bello.

Después que el vuelo transatlántico de Snedeker de Miami a Madrid aterrizó el lunes por la noche en las islas Azores, sus palos y su maleta no llegaron en el vuelo de conexión.

El miércoles jugó sin haber dormido lo suficiente y con palos prestados, y recién el jueves por la mañana se enteró de que su propio juego no llegaría hasta después de haber iniciado el encuentro con Bjorn.

Cuando finalmente llegaron sus palos a las canchas de Finca Cortesin desde el aeropuerto de Málaga, Snedeker estaba 3 arriba después de tres hoyos. Y a esa altura optó por quedarse con los palos prestados en vez de los suyos.

"Por cierto anduvo bien", bromeó Snedeker. "Creo que ahora este es mi driver y no el suyo".

Pero fue autorizado más tarde por las autoridades del torneo para agregar cuatro de sus palos.