Manifestantes bolivianos que apoyan la huelga de los médicos que cumplió 51 días fueron reprimidos hoy en la región de Cochabamba cuando iban a protestar en el lugar en el que se celebra un encuentro de universitarios organizado por la OEA, antesala de la reunión oficial que se efectuará también allí del 3 al 5 de junio próximo.

Los movilizados intentaron llegar al pueblo de Tiquipaya, situado cerca de la ciudad de Cochabamba, pero la policía los dispersó con gases lacrimógenos cerca del lugar donde se efectúa el XXX Modelo de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), informaron hoy fuentes policiales.

La manifestación formada por universitarios de facultades de Medicina quería protestar en apoyo a los médicos del país que están en huelga desde marzo para exigir al presidente Evo Morales que derogue un decreto que sube de seis a ocho horas su jornada laboral.

Una fuente de la Cancillería comentó a Efe por teléfono desde Tiquipaya que el enfrentamiento de policías y los manifestantes ocurrió a un kilómetro y medio de la reunión de la OEA por lo que los asistentes no sintieron los gases lacrimógenos, ni interrumpieron la agenda del encuentro que concluye el sábado.

Según la misma fuente, "los representantes de la OEA entienden que este es un conflicto que no va dañar en nada la organización" de la Asamblea, que debatirá en junio sobre seguridad alimentaria.

Los médicos mantienen el conflicto pese a que Morales promulgó otro decreto para suspender temporalmente la aplicación del incremento de horas en su jornada laboral y le exigen que anule definitivamente la primera norma.

No obstante, los sindicatos de trabajadores de hospitales aceptaron parcialmente la suspensión, lo que hizo posible que hospitales estatales reabran sus puertas, aunque los pacientes continúan sin atención por el paro médico.

El viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, negó hoy que el Gobierno tenga la intención de movilizar patrullas militares contra los conflictos sociales y apuntó que las mismas harán vigilancia los fines de semana pero para evitar actos delictivos.

Jefes policiales de La Paz anunciaron que comenzarán a detener a los manifestantes más violentos, implicados en agresiones a policías, para que sean procesados penalmente, luego de que en anteriores choques resultaran heridos varios agentes.

Pérez dijo que los universitarios de otras regiones intentan llegar a La Paz, sede del Gobierno y el Legislativo, con explosivos caseros para "incendiar" y generar caos con más confrontaciones.

Entre tanto, sigue la marcha de la Amazonía a La Paz de los nativos del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), iniciada el pasado 27 de abril, la segunda en menos de un año, contra una carretera promovida por Morales y financiada por Brasil en esa reserva.