El gobierno mantendrá la asistencia consular a los tres hermanos mexicanos que fueron condenados a muerte en Malasia para evitar que sus derechos sean vulnerados, informó la cancillería.

Los hermanos José Regino, Simón y Luis Alfonso González Villarreal fueron encontrados culpables por un tribunal malayo de tráfico de drogas, aunque aún pueden apelar la decisión.

"El gobierno de México reitera su compromiso de brindar asistencia y protección consular a los mexicanos en el exterior, a fin de que sus derechos no sean vulnerados, sin prejuzgar los cargos que se les imputen", señaló un funcionario que pidió no ser identificado por políticas internas de la cancillería mexicana.

Dijo que el gobierno "ha tomado nota" de la decisión desfavorable a los hermanos mexicanos, quienes ya recibían asistencia jurídica a través de la embajada de México en Malasia.

La defensa de los hermanos señaló que la evidencia en su contra había sido manipulada.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) reprobó la condena a muerte y solicitó a su par en Malasia a que ayude en la defensa de los hermanos.

"La comisión nacional considera necesario que se intensifiquen las acciones orientadas a evitar la pena de muerte y que se salvaguarden los derechos a la vida, a la dignidad y a la integridad corporal de todas las personas, bajo cualquier circunstancia", señaló el organismo en un comunicado.

Los tres son originarios del estado mexicano de Sinaloa, cuna del cartel de las drogas de ese mismo nombre, aunque en el país no tienen historial delictivo.

Autoridades malayas los arrestaron en el 2008 en una fábrica de Johor, al sur de Malasia, donde la policía localizó más de 29 kilogramos de metanfetaminas.

El tráfico de drogas en esa nación asiática conlleva la pena de muerte en la horca.

Ellos dijeron que estaban ahí para limpiar el lugar, no para fabricar drogas.

El juez Mohamad Zawawi Salé concluyó que la fiscalía había probado el caso más allá de cualquier duda razonable.

Junto a los mexicanos fueron sentenciados a muerte un malayo y un hombre de Singapur.

Los hermanos González son los primeros mexicanos sentenciados por delitos relacionados con narcotráfico en Malasia.