Kevin Garnett cumplirá 36 años el sábado, una edad en la que cualquier hombre es considerado joven, salvo los pocos con casi 55.000 agotadores minutos en una cancha de la NBA.

Garnett sabe que a los Celtics de Boston los etiquetan como un equipo envejecido. Sabe que los apodan la pandilla a la que dejó el tren, los chistes acerca de que tienen que enseñar las identificaciones de jubilados antes de comenzar un juego, y cómo cada partido de postemporada plantea interrogantes sobre la última celebración de Los Tres Grandes, los tres jugadores interiores.

Los Celtics han sabido desde la pretemporada que su aspiración al campeonato, fundamentada en torno a Garnett, Ray Allen, de 36 años, y Paul Pierce, de 34, tiene los días contados.

En efecto, hay piernas cansadas.

Pero lejos de estar acabadas.

Garnett lo demostró en el tercer juego de la serie en Boston, cuando le dieron una paliza a los 76ers de Filadelfia. Anotó 27 puntos y capturó 13 rebotes para que los Celtics se pusieran adelante 2-1 en las semifinales de la Conferencia Este.

El grupo de jugadores menores de 25 años de los Sixers no encontró la manera de frenar a Garnett.

Embocó 12 de sus 17 intentos en el tercer juego y ha lanzado con una efectividad de 63% a lo largo de la serie.

Que otros se pongan nostálgicos por la trayectoria del fantástico trío de Boston. A Garnett sólo le preocupa ganar el próximo partido, la siguiente serie, y otro campeonato que acompañe el que Los Tres Grandes consiguieron en el 2008.

"Estoy concentrado en la postemporada", dijo Garnett el jueves. "No he pensado mucho en eso. Definitivamente soy consciente de ello. Sabemos cuáles son las posibilidades. Pero en este punto, ahora mismo, se trata de los playoffs".

Garnett escuchó a unos cuantos aficionados que le gritaban al pasar "¡Te queremos, Kevin!" mientras respondía preguntas junto a Pierce afuera del hotel Four Seasons.

Los cánticos serán más agresivos durante el cuarto juego, el viernes en Filadelfia.

Garnett intentará ignorarlos de la misma forma en que ha esquivado la manera en que los Sixers han intentado defenderse de él. Incluso a sus 35 (o 36) años, Garnett es todavía más dinámico que el combo de ataque de Filadelfia, compuesto por Spencer Hawes y Elton Brand. Los problemas de faltas de Lavoy Allen han limitado su vigilancia sobre Garnett.

"Hay que hacer un mejor trabajo al comienzo del juego", dijo el entrenador de los Sixers Doug Collins. "No podemos dejarlo conseguir una posición tan profunda. No podemos dejarlo que corra por debajo del aro, se gire y enfrente la canasta. Lo tenemos que enfrentar en la linea de los tiros libres".