La nave pilotada rusa Soyuz TMA-04M con tres tripulantes a bordo -dos rusos y un astronauta de la NASA de origen puertorriqueño- se acopló hoy con éxito a la Estación Espacial Internacional (EEI).

La nave se enganchó al puerto de acoplamiento del módulo Poisk, que forma parte del segmento ruso de la EEI, informó el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia, citado por la agencia Interfax.

El acoplamiento se produjo a una altura orbital de 399 kilómetros, la mayor de la historia en la que se ha llevado a cabo esta maniobra.

"Estos indicadores son únicos. El anterior récord de altura de acoplamiento lo tenía la Soyuz TM-32, que en abril de 2001 se acopló a la EEI a una altura de 393 kilómetros", explicó el portavoz del CCVE.

La tripulación de la nave, lanzada este martes desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, está integrada por los rusos Guennadi Padalka y Serguéi Revin, y el astronauta de la NASA de origen puertorriqueño Joe Acabá.

Los tres astronautas serán recibidos por otros tres tripulantes de la plataforma internacional: el ruso Oleg Kononenko, el holandés Andre Kuipers y el norteamericano Donald Pettit.

La Soyuz TMA-04M tenía que haber despegado el pasado 30 de marzo, pero Roscosmos, la agencia espacial rusa, se vio obligada a aplazar su lanzamiento debido a que su módulo de descenso sufrió una deformación durante una prueba de hermetismo.

Por ello, tres de los seis inquilinos de la EEI -los rusos Antón Shkáplerov y Anatoli Ivanishin y el estadounidense Daniel Burbank- tuvieron que permanecer en el espacio seis semanas más de lo previsto y, en vez de regresar a la Tierra el 16 de marzo, lo hicieron el 27 de abril.

Además, el aplazamiento obligó a recortar de 160 a 126 días la duración de la misión espacial de Padalka, Revin y Acaba, por lo que tendrán un programa de tareas más apretado.

A los pocos días de arribar a la plataforma los tripulantes de la Soyuz TMA-04M serán testigos,junto con los moradores veteranos de la EEI, de la llegada del nuevo carguero estadounidense Dragon, que será lanzado por la NASA el 19 de mayo.

En caso de éxito, ésta sería la primera nave espacial privada que se acopla a la plataforma orbital.

El comandante de la misión 31 será Padalka, quien a sus 53 años es un veterano cosmonauta que ya ha viajado dos veces a la EEI y una a la legendaria estación soviética y después rusa MIR, y que ha permanecido 585 días en total en el espacio.

Para Acabá, de padres portorriqueños, exmaestro de ciencias y matemáticas, quien accedió al programa de astronautas de la NASA en 2004 y ha volado al espacio en los ahora retirados transbordadores estadounidenses, ésta será su segunda misión a bordo de la EEI.

El astronauta estadounidense cumplirá 45 años este jueves, el mismo día en que estaba previsto el acoplamiento de la Soyuz a la EEI.

Al término de su misión, Acabá se convertirá en el hispano que más tiempo habrá permanecido en el espacio.

El ruso Revin, de 46 años, vuela por primera vez al espacio, aunque forma parte del programa de pilotos de Roscosmos desde 1996.

Además de los tradicionales experimentos y caminatas espaciales, la misión 31 tiene previsto lanzar un satélite que se encargará de pronosticar los plazos y el lugar de caída en nuestro planeta de los restos de aparatos espaciales y satélites de comunicaciones.

El programa científico de la expedición incluye al realización de 40 experimentos en áreas como la ecología, la medicina y la física. EFE