La bolsa de Nueva York celebró hoy su cumpleaños número 220 y lo hizo en presencia del actor Sean Connery, quien fue el encargado de dar el toque de campana en la ceremonia de apertura del parqué para festejar otro aniversario, el de la escocesa Universidad de Saint Andrews, fundada hace 600 años.

Connery, junto a la directora de esta ilustre institución académica, Louise Richardson, dio entre aplausos el tradicional campanazo que da comienzo a las contrataciones en la bolsa de Nueva York, la cual, además, celebra que un día como hoy, hace 220 años, un grupo de corredores firmaran un acuerdo con el que dieron lugar a su nacimiento.

El 17 de mayo de 1792, bajo las ramas de un viejo árbol plantado en el número 68 de la calle Wall Street, 24 comerciantes decidieron suscribir un acuerdo por el que se comprometían a negociar sólo entre ellos y a cobrar a sus clientes las mismas comisiones, con el fin de lograr mayor transparencia en sus transacciones.

Ese pacto se formalizó en 1817, con la adopción de una normativa que dio origen a la bolsa de Valores de Nueva York, precursora de la actual NYSE Euronext.

Unos cuantos años más, concretamente seis siglos, tiene la escocesa Universidad de Saint Andrews, que celebró hoy su aniversario con un célebre padrino, Connery, quien se graduó con honores en sus aulas, por las que también han pasado los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, y el primer ministro de Escocia, Alex Salmond, entre otras destacadas personalidades.

Connery aprovechó su estancia en Nueva York para promocionar en esta ciudad la película "Ever To Excel", en la que se cuenta la larga historia de Saint Andrews y a cuya filmación el actor contribuyó desinteresadamente.

Esta universidad es la tercera más antigua del mundo en habla inglesa, así como una de las más internacionales, ya que sus estudiantes y profesorado proceden de 120 países diferentes.