La capital argentina vive hoy un caos de tránsito, con miles de pasajeros a la espera de autobuses, al cumplirse el segundo día de la huelga de los trabajadores del metro, que es utilizado cada día por un millón de personas.

Las terminales de autobuses se colmaron de pasajeros indignados por la interrupción del metro y las autopistas de acceso a la capital se congestionaron a causa de una mayor afluencia de automovilistas.

La huelga, de 36 horas de duración, fue declarada el miércoles para reclamar mejores salarios, obras de mantenimiento y medidas de seguridad.

Radios y canales de televisión recibieron múltiples mensajes de protesta por esta huelga, encuadrada en un duro enfrentamiento entre el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, y el Gobierno peronista de Cristina Fernández.

Fernández traspasó a fines de año el control del servicio del metro, operado por la empresa concesionaria Metrovías, de capitales argentinos, del Estado a la ciudad, pero Macri se niega a hacerse cargo a menos que el Gobierno central mantenga los millonarios subsidios que daba a ese medio de transporte.

El caos del tránsito es una calamidad que periódicamente soporta la población de Buenos Aires y su conurbano, donde reside cerca de un tercio de los 40 millones de argentinos, a causa de variopintas protestas callejeras que se suceden desde hace años.

La Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro y la Unión Tranviarios Automotor aseguraron hoy que no hay "voluntad política ni empresarial" de solucionar el problema luego de casi tres meses de negociaciones con las autoridades y con Metrovías, la concesionaria del metro.

"Las autoridades políticas, en este caso el Gobierno de la Ciudad, se hacen los distraídos y tiran la pelota afuera", sostuvo el sindicalista Mario Calegari a la emisora local Radio 10.

Representantes de Metrovías respondieron que la concesionaria tiene una propuesta de ajuste de salarios e insistieron en que hace falta que Macri y los sindicalistas se avengan a sentarse a la mesa de negociaciones.

"Hicimos un trabajo muy fuerte para poder elaborar esta propuesta (de aumento salarial), ya la tenemos y vamos a ir al Ministerio de Trabajo con la esperanza de que los trabajadores la vean con buenos ojos", explicó Gustavo Pedace, gerente de relaciones institucionales del Grupo Roggio, dueño de Metrovías, a la televisión local.