El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó más del 2,3 por ciento a mitad de la sesión de hoy arrastrado por la renovada inquietud sobre la eurozona y después de que el euro tocase temporalmente un nuevo mínimo en tres meses frente al yen.

Tras la apertura del parqué tokiota, la divisa europea se intercambió en la banda alta de los 100 yenes, ante las renovadas preocupaciones por la situación en Grecia y las caídas producidas en los principales mercados de Europa, detalló la agencia local Kyodo.

El yen también se mantuvo fuerte con respecto al dólar, con el que se cambió en Tokio en la banda baja de los 79 yenes.

La fortaleza del yen perjudica a los principales exportadores nipones, que ven reducida su competitividad y sus beneficios en el exterior a la hora de repatriarlos, al tiempo que recortan sus perspectivas de negocio para el año fiscal.

La persistente fortaleza del yen hizo que el Nikkei perdiera en la apertura de la sesión más de 200 puntos para caer por debajo de los 8.700 puntos, su mínimo desde el 19 de enero, cuando tocó temporalmente los 8.596,68 puntos.

En este sentido, el ministro japonés de Finanzas, Jun Azumi, mostró hoy su decepción por la nueva convocatoria en Grecia de elecciones para dentro de un mes, lo que ha provocado que aumente la incertidumbre.

Además, ante la apreciación del yen, Azumi aseguró que sigue muy de cerca los movimientos en el mercado de divisas para evitar la especulación con la divisa nipona, considerada una moneda refugio en momentos de incertidumbre.

En medio de la inquietud, el Gobierno nipón emitió su informe mensual sobre la economía del país en el que advirtió que deben "tener mucho cuidado" con el aumento de la incertidumbre sobre la crisis en la eurozona y su posible impacto en el resto de mercados financieros, informó Kyodo.

A pesar de eso, el informe de mayo reflejó, por primera vez en nueve meses, optimismo por las perspectivas económicas del país, asentado en el aumento de las exportaciones y el consumo, con lo que que se encuentra "en la senda de la recuperación a un ritmo moderado".

En este sentido, el Gobierno anunció ayer que el producto interior bruto (PIB) del país creció un 4,1 por ciento en el primer trimestre de 2012, gracias principalmente a la mejora del consumo interno que aumentó un 1,1 por ciento entre enero y marzo.