El Gobierno de Chile rechazó la solicitud de asilo político presentada por el exjuez argentino Otilio Romano, al que la justicia de su país investiga por presunta complicidad en crímenes de la dictadura.

"La comisión especial de refugio, en la que participan personeros (miembros) del Gobierno, determinó que la situación ameritaba rechazar ese refugio. Nosotros somos respetuosos de que en Argentina hay un Estado de derecho", confirmó a los periodistas el portavoz del Ejecutivo, Andrés Chadwick.

El caso de Romano se ha contrapuesto con el del exguerrillero Sergio Galvarino Apablaza, procesado en Chile como responsable del asesinato en 1991 del senador derechista Jaime Guzmán y al que Argentina concedió refugio político, lo que bloqueó un pedido de extradición del país vecino.

Consultado por la correspondencia que Chile puede esperar en este caso, Chadwick evitó vincular ambas situaciones y se limitó a recalcar que "Chile siempre es respetuoso de los países vecinos y respetuoso de que en el caso de Argentina sí hay un Estado de derecho".

El exmagistrado Otilio Romano fue destituido el 15 de diciembre de 2010 por el Consejo de la Magistratura argentino que lo consideró "cómplice" de la dictadura militar (1976-1983).

Romano huyó a Chile el 24 de agosto pasado después de ser citado para responder por cargos de complicidad por secuestros, torturas y desapariciones de personas cometidos durante el régimen militar, cuando fue fiscal en Mendoza (oeste de Argentina).

En septiembre pasado, solicitó refugio en Chile, lo que le permitió recibir un visado temporal de ocho meses.

Argentina pidió posteriormente su extradición y, el pasado 24 de febrero, la Corte Suprema de Chile ordenó su detención y decretó su arresto domiciliario nocturno mientras se desarrollaba el proceso de extradición a su país.

Con el rechazo de asilo diplomático, la Corte Suprema de Chile debe resolver próximamente si acepta o no la extradición reclamada por la justicia argentina.

En caso afirmativo, Romano debería regresar a Argentina para saldar las cuentas pendientes con la justicia de su país.

En cambio, si la Corte Suprema rechaza la extradición, Romano podría vivir en territorio chileno en calidad de ciudadano extranjero, aunque sin carácter de asilado político.

Romano ya declaró el pasado 29 de marzo ante el magistrado de la Corte Suprema de Chile Adalis Oyarzún, en el inicio del juicio de extradición.