La Casa Blanca ordenó a las autoridades de todos los niveles que adopten una política de cero tolerancia para los casos de violación en sus prisiones y centros de detención de inmigrantes.

El gobierno del poresidente Barack Obama dictó el jueves pautas obligatorias de detección, aplicación y prevención que permitan reducir el número de internos que sufren la victimización sexual a manos de otros reclusos y personal penitenciario.

Aunque las normas se han trabajado durante años, el anuncio se suma a un sondeo del Departamento de Justicia a ex prisioneros locales y estatales que mostró que uno de cada 10 fue sexualmente victimizado por lo menos una vez en prisión por personal carcelero o por otros internos.

"La violencia sexual contra cualquier víctima es una agresión a la dignidad humana y una afrenta a los valores estadounidenses", dijo el presidente Barack Obama en un comunicado.

Las nuevas regulaciones serán obligatorias de inmediato para las prisiones federales. Los estados que no cumplan perderán hasta 5% del dinero que les otorga el Departamento de Justicia para las cárceles, a menos que sus gobernadores acrediten que la misma cantidad de dinero se está utilizando para hacer cumplir al estado.

Las organizaciones que buscan acreditarse como prisiones tampoco podrán recibir dinero federal a menos que incluyan estándares contra violaciones similares en su proceso de acreditación.

Obama también anunció que el Acta de Eliminación de Violación en Prisiones se aplicará a todas las instalaciones de confinamiento federales, mientras que todas las otras agencias con instalaciones de confinamiento deberán tener un protocolo para combatir las agresiones sexuales dentro de un año.

Eso significa que el Departamento de Seguridad Nacional, que administra instalaciones para la detención de inmigrantes, deberá tener reglas similares en vigor para esta altura del próximo año.

"Los estándares que establecimos hoy reflejan el hecho de que los crímenes sexuales cometidos dentro de nuestras instalaciones correccionales pueden tener devastadoras consecuencias para las víctimas y sus comunidades más allá de nuestras cárceles y prisiones", dijo el procurador general Eric Holder.

Sin embargo, los activistas que defienden los derechos de los inmigrantes denunciaron de inmediato la idea de se le permitiría al Departamento de Seguridad Nacional fijar sus propias reglas en lugar de seguir las anunciadas por el Departamento de Justicia.

"La intención del Congreso fue claramente que cada persona recluida en Estados Unidos esté protegida de ser violada. La decisión de Holder deja a quienes estén en las instalaciones de de inmigración y aduanas, muchos de los cuales no han sido acusados de delito alguno, a la merced de depredadores sexuales", dijo Pat Nolan, presidente de la organización Justice Fellowship y ex miembro de la Comisión Nacional para la Eliminación de la Violación en las Prisiones.