Pocas actrices pueden hablar con tanta autoridad sobre la belleza como Charlize Theron, que hoy presentó en Madrid a su terrible madrastra en "Snow White and the Huntsman" y ha advertido de que "la belleza puede ser un arma con la que flagelarse".

En esta nueva aproximación al célebre cuento de los hermanos Grimm, que resalta las tonalidades más oscuras del relato y se apunta a la moda de la épica fantástica y medieval, Charlize Theron desarrolla la complejidad de esa madrastra, Ravenna, presa de la envidia y obsesionada con la eterna juventud.

"Esta historia fue escrita en el siglo XVIII y todavía hoy resuena para muchas mujeres esa tiranía de la belleza. Es algo que, en concreto las mujeres, deberíamos parar. Ravenna es una absoluta víctima de toda esa presión. Se hiere a sí misma por ello prácticamente cada día", explicó en una entrevista con Efe.

La actriz y modelo, que se rebeló contra su propia belleza en "Monster" y fue premiada con un Óscar, presenta en este filme el lado no por hiriente menos vulnerable de esa terrorífica madrastra, que en cambio se enfrenta a la indestructible pureza de una Blancanieves encarnada por Kristen Stewart, la muy popular Bella de la saga "Twilight".

"Snow White and the Huntsman" nace con la intención de ser una trilogía y busca sorprender creando señuelos de los elementos más reconocibles de la historia de los hermanos Grimm, como son el espejo, la manzana o ese cazador que, instado a conseguir el corazón de la protagonista, tendrá un desarrollo emocional inesperado, interpretado por Chris Hemsworth.

"Lo que me gusta de esta historia es el personaje de Blancanieves, que vive en su propia piel y escribe su propio destino sin someterse a ninguna esclavitud", aseguró la actriz, que defendió que, pese a la solemnidad estática de su personaje en muchas de las escenas de la película, nada tiene que ver con su trabajo como modelo, pese a que el director, Rupert Sanders, provenga de la publicidad.

En esa rivalidad femenina y en las ansias de venganza de su personaje, que acabarán convirtiéndose en una guerra entre reinados, Theron encuentra también una reflexión sobre cómo las relaciones personales acaban siendo el motor que rige la historia de los pueblos.

"La envidia y la venganza son comportamientos humanos y atributos de los que nunca nos hemos podido deshacer desde los tiempos antiguos. Toda la mitología que lees siempre está basada en la venganza. Ojo por ojo. Pero esa parte del hombre no debería ser la que más celebremos o la que nos domine", reflexionó.

"Creo que, hacer esas cualidades humanas más visuales a través del cine, especialmente en lo relacionado con mujeres, es la manera de que nos pongamos en el lugar del otro y tomemos mejor decisiones al respecto", añadió.

Y así, el cuento, dulcificado por la película de animación de Walt Disney y convertido en una comedia bufa en la reciente película protagonizada por Julia Roberts, se convierte ahora en una historia de vocación adulta que, con todo, no deja de ser una película para todos los públicos, según Theron.

"Soy una mamá primeriza y no quiero decir a nadie cómo tiene que educar a sus hijos", aseguró, pero también reconoce: "Yo no fui educada en un mundo de fantasía, sino con mucha verdad, y estoy muy agradecida por ello. Es lo que ahora intento transmitir a mi hijo. No creo que podamos realmente apreciar la luz si no entendemos la oscuridad", concluye.

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Por Mateo Sancho Cardiel