El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, defendió hoy el diálogo con el presidente de Siria, Bachar al Asad, y aseguró que muchos países que antes exigían la renuncia del mandatario ahora apoyan una transición democrática.

"Hay extremismo, hay violencia, pero consideramos que el diálogo es fundamental", afirmó el canciller brasileño en una entrevista hoy a editores y lectores del diario Folha de Sao Paulo que fue transmitida por el portal de internet UOL.

"Muchos líderes que pedían la salida inmediata de Asad, hoy, de manera más realista, consideran que un gobierno democrático exige una transición", agregó el ministro al ser interrogado por la insistencia de Brasil en "dialogar con una dictadura".

Patriota alegó que el diálogo es el único camino para alcanzar una solución negociada y evitar una catástrofe en Siria, inmersa en un conflicto interno desde marzo de 2011.

"Algún tipo de diálogo es fundamental porque Asad tiene armas de destrucción masiva. Un conflicto sería catastrófico", aseguró, el ministro, citado por el portal.

El canciller dijo que Brasil está siguiendo muy de cerca lo que ocurre en Siria y reiteró el apoyo del país al plan de paz del enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan.

"En situaciones como ésta, tenemos que analizar alternativas. En los últimos meses la posición de la comunidad internacional evolucionó bastante", aseguró.

"Hay un enviado de la Liga Árabe y el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el programa de seis puntos de Kofi Annan, que está siendo implantado ahora y busca garantizar el acceso humanitario y la liberación de los presos, entre otros puntos. Trabajamos (Brasil) sobre ese acuerdo", agregó.

El canciller brasileño criticó el envío de armas a la oposición siria debido a que esa opción militariza aún más el conflicto.

"Como Annan dijo, la última cosa que se puede esperar es la militarización del conflicto. Lo que queremos es interrumpir el ciclo de violencia y dar un espacio al diálogo. La mejor apuesta es el plan de Annan. Esperamos que, con los cerca de 300 observadores militares, la situación pueda estabilizarse", dijo.

Reiteró que considera el plan de la ONU como la mejor apuesta en este momento y dijo que Brasil, pese a que este bienio no integra el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, está vigilando de cerca lo que ocurre.

De acuerdo con los datos de la ONU, desde marzo de 2011, cuando estallaron las protestas contra el Gobierno de Al Asad, más de 10.000 personas han perdido la vida en Siria por la violencia, unas 230.000 se han desplazado de forma interna y más de 60.000 han buscado refugio en países limítrofes, como Turquía y Líbano.