Si existiese un premio para la película de más actualidad en el Festival de Cine de Cannes, la ganadora sería la egipcia "After the Battle" ("Baad el Mawkeaa"), cuya realización fue en sí un acto político, según su director.

La película de Yousry Nasrallah se desarrolla tras la caída del presidente Hosni Mubarak, ocurrida el año pasado. Se filmó en las calles de El Cairo cuando todavía se desarrollaban los disturbios y su resultado incierto. Su elenco mezcla actores profesionales y amateurs.

El director dijo el jueves que hacer la película fue un acto de fe en el arte, "en un momento en el que el cine está siendo atacado en Egipto como si fuese un pecado".

"(Las) artes están siendo criticadas por los partidos islamistas y mi compromiso y el compromiso de los actores ... era un compromiso a favor del cine", dijo Nasrallah, cuya película "Gate of the Sun" ("Bab el shams") se presentó en Cannes en 2004.

"After the Battle" es una de las 22 cintas en competencia por la codiciada Palma de Oro en el festival, que continuará hasta el 27 de mayo.

El equipo que rodó la película trabajó con miedo a la intimidación de integrantes del viejo régimen o de los islamistas. Las fuerzas seculares y de izquierda que encabezaron la revolución no tienen un candidato viable en la contienda y muchos de los que apoyaron el cambio temen ahora por el futuro.

Nasrallah dijo que la película se filmó con un nombre falso, "para que sonara como una comedia romántica". Como se sabría después, era una diatriba política.

"After the Battle" se centra en la relación entre Reem (Mena Shalaby), una revolucionaria rica de la Plaza Tahrir, y Mahmud (Bassem Samra), un jinete pobre que trabaja con los turistas al pie de las pirámides y que ve cómo se desvanece su medio de subsistencia por las protestas, lo que lo lleva a involucrarse en un ataque contra los manifestantes.

Los personajes en ambos lados de la moneda son más complicados y confusos que lo que parece al principio. Nasrallah dijo que su meta era hacer que todos fueran humanos.

"Queríamos mostrar a los individuos cuando enfrentan hechos importantes y que se niegan a ser aplastados por la historia", dijo Nasrallah el jueves en un conferencia de prensa en Cannes.

"Se trata de un hombre que trata de recuperar su dignidad para sí y su familia, y una mujer que trata de encontrar su lugar en un Egipto que está cambiando.

"Cuando hay una dictadura terminas odiándote a ti mismo", dijo. "Creo que el pueblo egipcio merece esta carta de amor que terminamos haciendo con esta película".

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Jill Lawless está en Twitter como http://twitter.com/JillLawless