Soldados y aviones de combate del gobierno yemení atacaron bastiones de al-Qaida en el sur del país el miércoles, matando al menos a 29 combatientes en un operativo que forma parte de una campaña reforzada contra la red, informaron funcionarios militares de Yemen.

Los insurgentes vinculados con al-Qaida se han apoderado desde el año pasado de gran parte del territorio y varios poblados, entre ellos la capital provincial Zinjibar, expulsando a las fuerzas del gobierno e imponiendo su propio control. En semanas recientes, el ejército ha orquestado un esfuerzo coordinado para sacar a los combatientes de sus bastiones.

Por primera vez, las fuerzas yemeníes reciben ayuda directa de soldados de Estados Unidos, que operan desde una base aérea en el desierto cerca de las principales zonas de combate. Así, se coordinan conjuntamente incursiones y ataques aéreos, de acuerdo con funcionarios de Yemen.

El miércoles, los ataques yemeníes hicieron blanco en una granja en Moudia, a casi 40 kilómetros (25 millas) al este del poblado de Lawder en la provincia de Abyan, donde los miembros de al-Qaida se refugiaron. La ofensiva mató al menos a 16 combatientes, entre ellos el comandante local Samir al-Fathani, de acuerdo con funcionarios.

Los testigos agregaron que nubes de humo salieron del lugar, donde quedaron los restos incendiados de dos vehículos destruidos.

El hermano de Al-Fathani, Abdel-Monem al-Fathani, estuvo involucrado en el bombardeo al buque estadounidense Cole en octubre de 2000 y murió durante un ataque aéreo de las fuerzas estadounidenses en Abyan a principios de enero.

El enfrentamiento forma parte de una ofensiva por cuatro frentes que el ejército empezó el martes, usando aviones de combate y artillería pesada para abrir paso a una incursión terrestre contra poblados que se encuentran bajo control de al-Qaida o desde donde la red opera.

El miércoles, integrantes de tribus que luchan al lado de las fuerzas del gobierno mataron a 13 combatientes de al-Qaida que trataban de retomar su posición estratégica en lo alto de la montaña Youssef, desde la que se divisa el pueblo de Lawder, en la provincia de Abyan, de donde fueron expulsados un día antes.

Dos efectivos militares murieron en los combates, según funcionarios que hablaron a condición de mantenerse anónimos porque no están autorizados a hablar con los periodistas.

Mientras tanto, un funcionario de un hospital militar dijo que cuatro soldados murieron en los combates de la capital provincial de Zinjibar.