El escritor hispanoperuano Mario Vargas Llosa hizo hoy una cerrada defensa del proyecto de construcción europea y dijo que es preciso "salvar a Europa y mantener, en medio de la tempestad, la serenidad y el optimismo".

Recordó, a su llegada a esta capital del archipiélago canario, donde recibirá esta semana varios homenajes, que ese modelo ha traído al viejo continente progreso, democracia y "60 años continuados de paz" por primera vez en su historia.

"Hay que salvar a Europa de esos pesimistas que ya auguran su fracaso, porque no hay ninguna razón. Estamos en una crisis económica muy seria porque ha habido un exceso de despilfarro, porque no ha habido la prudencia necesaria y porque no se tomaron las precauciones debidas a tiempo. Todo eso se paga", señaló.

También dijo que le preocupa "muchísimo" el resultado obtenido por el partido filonazi Amanecer Dorado en las últimas elecciones en Grecia, porque lo considera "un síntoma de algo que, por desgracia, está ocurriendo no solo en ese país, sino en otras partes de Europa".

Preguntado por el estado de la educación y sobre las repercusiones que en este ámbito está teniendo la crisis, defendió que los sistemas educativos deben "ponerse al día", para estar "a la altura de este mundo transformado por la globalización y la revolución tecnológica" y para adaptarse al contexto actual de "tremenda crisis económica".

Sin embargo, también advirtió contra aquellos que "quieren sacrificar las humanidades, porque las consideran un lastre o un lujo" que la sociedad no puede permitirse en un momento en el que hay que formar profesionales para el mercado laboral.

Vargas Llosa estima que "sacrificar las humanidades puede tener consecuencias desastrosas", entre ellas la de "crear una sociedad robotizada en que la que lo primero que se puede desplomar es la democracia".

A su juicio, las universidades no deben "abdicar" nunca de su obligación de estimular las inquietudes de los estudiantes y de inculcarles espíritu crítico, porque de ninguna forma deben convertirse en meras "fábricas de especialistas".

Preguntado por el movimiento 15-M, que desde Madrid se extendió a varios países y que acaba de cumplir su primer aniversario, se mostró comprensivo con la indignación que sienten muchos ciudadanos en España por la crisis, en particular los jóvenes, pero también alertó de las "derivas sumamente peligrosas" que suelen tener las "democracias de la calle".

"España es una democracia, una democracia funcional. Y la democracia tiene sus canales a través de los cuales se puede y se debe expresar la protesta, la crítica... Es peligroso que esas protestas se aparten de los canales propios de la democracia y se quiera entablar una democracia de la calle", apuntó el Premio Nobel de Literatura.

Vargas Llosa, que esta semana recibe sendos reconocimientos del Ayuntamiento y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, subrayó que pretender instaurar una "democracia de la calle" pueden conducir a situaciones "sumamente peligrosas para el futuro institucional, para la legalidad y para la auténtica libertad".

No obstante, el autor de "La ciudad y los perros" considera legítimo que los ciudadanos protesten e incluso comprende que, "en un período de grandes sacrificios en España", los jóvenes y los profesionales recién formados que sufren la "enorme inseguridad por el riesgo del paro" estén indignados.

Mario Vargas Llosa hizo estas consideraciones en rueda de prensa en Gran Canaria, donde esta noche recibirá el título de Hijo Adoptivo de la capital de la isla y el próximo viernes será investido doctor honoris causa por su Universidad.