La petrolera española Repsol dio el miércoles un paso más en su anunciada batalla legal por la expropiación de su filial YPF al presentar una demanda contra el Estado argentino en un tribunal de Estados Unidos.

Repsol y el fondo de inversión Texas Yale Capital Corp. piden al gobierno de Argentina que haga una oferta económica firme por el 51% de YPF expropiado a la empresa española según la ley aprobada en el país sudamericano.

Además, los demandantes exigen una compensación económica no especificada por el desplome de las acciones de Repsol y de YPF tras el anuncio de expropiación realizado por la presidenta Cristina Fernández un mes atrás.

La demanda, de tipo colectivo ya que pretende agrupar a cualquier inversionista afectado, se presentó en un tribunal de Nueva York. En un escrito de 29 páginas se asegura que Argentina ignoró los compromisos adquiridos al permitir que YPF cotizará en Wall Street.

Según la demanda, cualquier intento del Estado por recuperar el control de YPF, privatizada a inicios de la década del 90, debía ir acompañado de una oferta pública para el control de las acciones que no se produjo.

El texto también argumenta que la ley argentina se aprobó tras "una amplia ofensiva contra YPF", que redujo a la mitad el valor bursátil de la compañía en apenas un mes.

Texas Yale Capital, que acompaña a Repsol en su acción legal en Nueva York, es un fondo de inversión que posee acciones de YPF.

Al margen de esta demanda en los tribunales de Estados Unidos, Repsol había notificado el martes a Argentina que elevará la expropiación de YPF al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, una institución creada para dirimir disputas entre gobiernos que intenta brindar seguridad jurídica a los flujos de inversión internacionales.

Mientras apenas arranca la batalla legal, las relaciones diplomáticas entre España y Argentina siguen en punto muerto.

El gobierno argentino manifestó el lunes a la Unión Europea su "gran preocupación" por la orden de España de suspender las importaciones de biodiesel argentino.

La medida fue la primera respuesta comercial del país ibérico a la expropiación de YPF y para Argentina "representa una discriminación que, de no ser corregida por la Unión Europea, afectará la mitad de nuestras exportaciones a España o casi el 10% de nuestras exportaciones totales a la Unión Europea", dijo la cancillería en una carta enviada al director general de comercio del bloque europeo, Jean Luc De Marty.