Los opositores rusos, cuyo campamento fue desalojado esta mañana por la policía, se han concentrado en otro parque en pleno centro de Moscú, donde tienen intención de permanecer hasta el 12 de junio.

"No tenemos intención de pisotear nada ni tampoco de montar tiendas. Pero durante la noche creo que alguna gente pernoctará", señaló el opositor Iliá Yashin, citado por las agencias rusas.

Los activistas, en su mayoría jóvenes, se han congregado y organizado una exposición callejera de cuadros en la plaza Kudrínskaya, frente a uno de los siete rascacielos estalinistas no lejos de la estación de metro Barrikádnaya.

"Vamos a continuar con el mismo espíritu, ampliando el número. Barrikádnaya es un lugar histórico. Si se emite otra decisión judicial, regresaremos al bulevar de Chistie Prudí", afirmó el diputado opositor Iliá Ponomariov.

Varios agentes de policía que patrullan por la zona desde esta mañana se acercaron a observar la exposición, pero no plantearon ninguna objeción, según informan las agencias rusas.

"No vamos a recurrir a la fuerza. Por ahora no hay ninguna reclamación, pero ustedes deben comprender que no se debe llegar a una situación en la que se molesta a la gente, para que después no acudan a los tribunales con quejas", aseguró a los congregados en la zona Yuri Ruzliaev, jefe de policía del distrito.

La policía informó de que ha instalado en los edificios adyacentes cámaras de seguridad para grabar todo lo que sucede en la plaza, que se encuentra a unos pocos cientos de metros de la embajada de Estados Unidos.

Los vecinos de la zona consultados por la agencia oficial RIA-Nóvosti no se mostraron contrarios a la presencia opositora, siempre que no acampen durante la noche, no ensucien el parque y dañen el césped.

Yashin aseguró que en caso de que los activistas de la oposición sean dispersados por la fuerza, se trasladarán a otra plaza moscovita hasta el 12 de junio, cuando está prevista la próxima protesta antigubernamental.

Efectivos antidisturbios desalojaron a primera hora de la mañana la acampada opositora en Chistie Prudí en cumplimiento de una orden judicial dictada en respuesta a las denuncias de varios vecinos descontentos por el ruido que causaban los activistas.

"Todo transcurrió de manera bastante pacífica, sin resistencia física activa. La mayoría de los ciudadanos recibió con comprensión nuestra petición de desalojo", dijo un comisario de la policía, que detuvo a una veintena de activistas.

Varios miles de personas se congregaron diariamente desde el pasado 8 de mayo en ese lugar para mostrar su indignación con el presidente Vladímir Putin, que asumió el cargo un día antes, mientras varias decenas pernoctaron en el mismo césped.

La prensa local ha comparado el campamento con el Movimiento 15-M de Madrid, aunque estos jóvenes rusos con lo que están descontentos es con el sistema político instaurado por Putin, que califican de autoritario.