El Centro de Derechos de Mujeres (CDM) en Honduras pidió hoy al Parlamento que no ratifique un decreto, vetado en 2009, que prohíbe y penaliza la anticoncepción de emergencia, por considerarlo "violatorio" a sus derechos.

La organización feminista exigió al presidente del Parlamento hondureño, Juan Orlando Hernández, que "no ratifique" el decreto de ley que prohíbe el uso de la Píldora Anticonceptiva de Emergencia (PAE), mejor conocida como "píldora del día después", indicó el CDM en un comunicado.

El CDM había convocado para hoy a una rueda de prensa y una manifestación frente al Parlamento, que no se realizaron, por causas que no precisaron sus dirigentes.

Recuerda que en 2009, durante el golpe de Estado al entonces presidente Manuel Zelaya, que veto el decreto, la actual ministra de Turismo, Nelly Jérez, presentó ante el Parlamento un proyecto de ley orientado a prohibir el uso de la píldora del día después.

El decreto fue aprobado en el régimen de facto de Roberto Michelleti bajo el argumento de que "la anticoncepción de emergencia es abortiva".

En la actualidad, según el CDM, "no existe una sola evidencia científica, rigurosa y seria en todo el mundo, que concluya que la anticoncepción de emergencia tiene efectos sobre un ovulo fecundado".

El CDM pidió a la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos y al Instituto Nacional de la Mujer que "asuman una postura pública de defensa a los derechos de las mujeres a informarse, acceder y hacer uso de la anticoncepción de emergencia".

La petición se extendió a la Secretaría de Salud para que "derogue el acuerdo ejecutivo número 2744", que prohíbe el uso de la píldora.

"La pastilla anticonceptiva de emergencia es el único método que puede utilizar una mujer sobreviviente de violencia sexual para evitar un potencial embarazo producto de una violación", enfatiza.

Según el CDM, en 2011 el Ministerio Público recibió 2.417 denuncias de abusos sexuales, en su mayoría de mujeres y niñas.

Por su parte, el Centro de Estudios de la Mujer (CEM) registró en 2010 unos 343 femicidios, pero esa cifra se elevó a 473 en 2011, según un estudio del mismo organismo.