El presidente de la Autoridad nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, tomará hoy juramente a un nuevo gobierno bajo la dirección del actual primer ministro, Salam Fayad, y en el que destaca el nombramiento de un nuevo ministro de Finanzas.

"Nos han dicho a los ministros que debemos jurar hoy el cargo", anunció a los medios Ahmad Majdalani, que a partir de esta noche se hará cargo de la cartera de Trabajo en el nuevo gobierno.

Se trata de un reajuste en varias carteras para tratar de renovar las filas del ejecutivo palestino, después de que cinco de sus miembros se vieran obligados a dimitir por sospechas de corrupción.

También se produce después de que el acuerdo de reconciliación entre Al Fatah, que encabeza la ANP en Cisjordania, y el movimiento islamista Hamás, que gobierna Gaza, haya quedado postergado indefinidamente.

Este acuerdo, alcanzado a finales de 2011, debía haber puesto fin a la gestión de Fayad, nombrado primer ministro en 2007, y conducido a elecciones generales el pasado día 4.

Tras verse aplazado indefinidamente, el presidente de la ANP ha decidido reorganizar el consejo de ministros con nuevas caras en las carteras de Agricultura, Justicia, Telecomunicaciones, Turismo, Salud y Economía, informaron fuentes políticas palestinas sin revelar nombres.

Asimismo, designará a un nuevo ministro de Finanzas, cargo que hasta ahora estaba también en manos de Fayad, un reconocido economista en Occidente.

Según las fuentes, el nuevo titular de la cartera será Nabil Qasis, ex rector de la Universidad de Birzeit, en Cisjordania.

Se trata de un relevo que algunos comentaristas interpretan precisamente como un intento por parte del presidente de la ANP de acelerar la aplicación del acuerdo con Hamás, al alejar las arcas públicas de las manos de Fayad, un político al que los islamistas no ven con buenos ojos.

Creen que con el reajuste, Abás podrá conseguir la formación de un gobierno de transición que finalmente convoque elecciones generales.

La última vez que los palestinos acudieron a las urnas fue en 2006, elecciones en las que venció el movimiento islamista que, un año después, se separó de la ANP en un alzamiento armado contra la autoridad de Abás y el histórico predominio de Al Fatah en la vida de los palestinos.

Pero Fauzi Barhum, portavoz de Hamás, lo ve desde un ángulo diametralmente opuesto y, desde Gaza, criticó el reajuste por considerar que "refleja una insistencia y una mala conducta" para tratar de "preservar la ilegitimad y el desacuerdo".

"Esta política de parches no traerá ningún beneficio al pueblo palestino y no ayudará en nada porque el gobierno no está respaldado por el voto del Consejo Legislativo Palestino", dijo Barhum a la agencia independiente Maan.

Y agregó: "Lo que empieza mal, termina mal".