La campeona olímpica de salto de longitud en Pekín, la brasileña Maurren Maggi, considera que el proceso de "transformación" del atletismo latinoamericano puede comenzar a dar sus mejores resultados en los Juegos Olímpicos de Londres.

"Está ocurriendo una transformación en todas las pruebas y a lo mejor los latinoamericanos no contamos hasta ahora con la suerte de conseguir varias medallas en una misma edición de una competencia grande", señaló la atleta en entrevista con Efe en Sao Paulo.

No obstante, Maggi consideró que las últimas clasificaciones para las finales olímpicas y mundiales avalan las esperanzas de los atletas latinoamericanos de subir a los más alto del podio en los próximos Juegos Olímpicos, que se celebrarán entre el 27 de julio y el 12 de agosto en la capital británica.

"Varios atletas latinoamericanos son ya finalistas de muchas pruebas y eso es un camino grande que hemos recorrido, pero si acertamos todo y conquistamos en Londres así sea una medalla ante las grandes potencias, como Estados Unidos y Rusia, el atletismo latinoamericano tendrá el lugar que merece", apuntó.

La tricampeona panamericana de salto de longitud (Winnipeg 1999, Río de Janeiro 2007 y Guadalajara 2011) logró el oro olímpico en Pekín a los 32 años, contra rivales con un promedio de edad de 27 y ahora, cuatro años después, competirá en Londres frente a atletas todavía más jóvenes.

"No soy diferente de ninguna de ellas, pero sé que hago un buen trabajo en los entrenamientos y todo lo que logro en las pruebas es consecuencia de mi trabajo", resaltó Maggi.

En una comparación con los Olímpicos de Pekín, Maggi indicó que "cambió mucha cosa", pues en Londres tendrá "la responsabilidad de cargar una medalla olímpica, principalmente una de oro e intentar defender mi título de la mejor manera posible".

"Brasil puede esperar de mí que voy a entrar allá como si fuese la primera y última competición de mi vida, voy a entrar con toda la fuerza, pues yo siempre me entrego el ciento por ciento y mi dedicación es muy grande dentro de las pistas", añadió.

En Pekín, Maggi reapareció en los olímpicos tras una sanción por el uso de una substancia prohibida en una crema de depilación antes de los Panamericanos de Santo Domingo 2003, circunstancia que le impidió competir al año siguiente en los Juegos de Atenas.

En 2000, en Sydney, la brasileña debutó con un discreto decimocuarto lugar en su manga de clasificación y la posición 25 en el cuadro general del salto de longitud.

Maggi reconoció que su éxito deportivo ha sido fuente de inspiración para muchas jóvenes brasileñas. "Ellas dicen que las inspiro por causa de mi edad y mi persistencia en las pistas, con una longevidad deportiva grande y por alcanzar una medalla de oro con 32 años de edad", apuntó.

La mejor marca personal de Maggi en el salto de longitud es de 7,26 metros, conseguida en 1999 en Bogotá, la capital de la que ella considera su "segunda patria".

"Siempre llevó en mi corazón a Colombia, donde entrené y competí y siempre me acogieron tan bien y por eso también hago fuerza por los atletas colombianos, que han mejorado mucho su nivel y forman parte de esta evolución del atletismo latinoamericano", expresó.