Las jornaleras en todo Estados Unidos por lo general son objeto de hostigamiento y agresión sexual, en parte debido a su condición migratoria que les cohibe de llamar a la policía, según afirma un reporte publicado el miércoles por el grupo Human Rights Watch.

La encuesta preparada por el grupo defensor de derechos humanos refleja dos informes previos sobre los riesgos que enfrentan las mujeres y niñas en particular en el área de California, donde residen la mayoría de jornaleros del país.

"Nuestra investigación confirma lo que los defensores de los jornaleros en todo el país creen: la violencia y el acoso sexual experimentado por los jornaleros es tan común que algunas mujeres en el campo ven estos abusos como una condición inevitable del trabajo agrícola", decía el reporte.

Alrededor de 630.000 de los tres millones de personas que se desempeñan haciendo trabajo agrícola de temporada son mujeres. El gobierno federal calcula que 60% de ellos no tienen permiso legal de estar en el país.

"Es más fácil para los abusadores lograr impunes el acoso sexual cuando haya desequilibrio de poder, y ese desequilibrio de poder es particularmente descarado en el campo", dijo a The Associated Press la autora del reporte, Grace Meng.

El documento pide al Congreso que apruebe leyes que protejan a las mujeres inmigrantes que trabajan en el campo, y al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que rechace reglas que alienten a las policías locales a reportar violaciones federales de inmigración.

El reporte describe incidencias de violación, acoso, manoseo y uso de lenguaje vulgar contra mujeres, que aseguran que no suelen reportar los actos por temor a ser despedidas, o peor, deportadas.

Meng entrevistó 52 jornaleros y 110 abogados, trabajadores de servicio social, policías y miembros de la industria agrícola en Nueva York, Carolina del Norte, Florida, Texas, Colorado, Ohio, Arizona, Pensilvania, Tenesí y el estado de Washington, pero se enfocó principalmente en California debido a que hay más jornaleros del campo.

Las mujeres que trabajan para contratistas son más vulnerables que quienes trabajan directamente para un agricultor, según el informe.

"El objetivo de nuestro informe era demostrar que este era un problema nacional. Y mostrar las trabas gubernamentales existentes para reportar estos crímenes y abusos. Y para demostrar que es un problema de derechos humanos", dijo Meng.

Mientras que estudios anteriores han dicho que hasta 80% de las mujeres que trabajan en el campo han sido acosadas o asaltadas, una abogada en el corazón de la región agrícola de California dice que su experiencia coloca la cifra más cercana a la mitad. Agregó que el problema existe en todos los negocios en que hay mujeres inmigrantes que quizá no tengan conocimiento del idioma inglés ni confían en las policías, aunque las granjas son los mayores empleadores por lo que los abusos son más frecuentes en ese ámbito.

Los casos rara vez son reportados a las autoridades, dijo Amparo Yebra de la organización sin fines de lucro llamada Red de Servicios de Preservación de la Familia Westside, en Huron, California.

"Hemos tenido muchas quejas", dijo Yebra. "La mayoría de las personas son trabajadores del campo, pero si tienen la oportunidad de abandonar el campo para trabajar en una tienda, algunos de los propietarios también sacan provecho de esas personas".

El acoso sexual en el lugar de trabajo es ilegal en California, y según Bryan Little, de la Federación Agrícola de California, la Legislatura identificó esto como un problema universal. El grupo de afiliación de la federación, Servicios Laborales de Empleadores Agrícolas, ofrece prevención del acoso sexual y entrenamiento, el cual los empleadores deben proporcionar cada dos años a cualquier persona que trabaje como supervisor.

"La agricultura es una industria importante en California, pero parece poco probable que aprueben esta ley sólo por el trabajo agrícola", dijo Little. "Tienen que haber respondido a algo mayor en los lugares de trabajo".