El cadáver del periodista hondureño Alfredo Villatoro, secuestrado la semana pasada en Tegucigalpa, apareció en el sector sur de la capital, informó el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla.

Los restos de Villatoro están en Medicina Forense del Ministerio Público, confirmó el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Héctor Iván Mejía, quien añadió que el cadáver del informador presenta "dos disparos en la cabeza" según los informes preliminares.

La ministra de Justicia y Derechos Humanos, Ana Pineda, dijo a Efe que el "lamentable asesinato" de Villatoro "es un acto definitivamente condenable".

"Es insoportable la situación de violencia que se vive en el país", subrayó Pineda.

El periodista, de 47 años y natural de La Lima, Cortés, norte de Honduras, fue secuestrado la madrugada del pasado día 9 cuando se dirigía a la emisora HRN, en la que trabajó durante dos décadas y donde se desempeñaba como coordinador de noticiarios.

Su cuerpo sin vida fue hallado este martes hacia las 18.30 hora local (00.30 GMT del miércoles), pocas horas después de que el presidente hondureño, Porfirio Lobo, informara que había pruebas de que estaba vivo.

"Enviaron filmaciones y son pruebas que él está vivo, esperamos que siga siendo así y que pronto regrese a su hogar", dijo escuetamente Lobo durante una rueda de prensa en San Pedro Sula, norte de Honduras.

Según medios locales, los captores de Villatoro le colocaron un pañuelo rojo en la cabeza y lo vistieron con un uniforme de la Policía Nacional, institución que está en proceso de depuración por la implicación de agentes y oficiales en varios delitos, incluidos crímenes, narcotráfico y robo de vehículos, entre otros.

Desde 2003 hasta la fecha han sido asesinados 29 periodistas en Honduras, incluido Villatorio, sin que ningún caso haya sido esclarecido, según el estatal Comisionado de Derechos Humanos.

Honduras vive una ola de violencia que a diario deja un promedio de quince muertos.

En 2011, el país centroamericano registró una tasa anual de homicidios de 86,5 por cada 100.000 habitantes, el cuádruple de la media latinoamericana y 10 veces más que la media mundial de 8,8 establecida por la Organización Mundial de la Salud en el 2000, según un informe del Comisionado de los Derechos Humanos divulgado en marzo pasado.