El empresario estadounidense William Petty está dispuesto a invertir para salvar y reestructurar la aerolínea boliviana Aerosur, pero aseguró hoy que no asumirá las deudas que impiden a esa firma operar regularmente desde marzo pasado.

En entrevista con Efe en La Paz, Petty, director ejecutivo de la minera estadounidense Franklin Mining, que ya tiene inversiones en Bolivia, aclaró que su empresa no comprará Aerosur, sino que es una negociación que encara individualmente.

Su nombre comenzó a sonar en los últimos días en medios bolivianos como posible salvador de Aerosur, asediada por deudas multimillonarias con el Estado y sus proveedores.

Petty confirmó que negocia con los administradores de la aerolínea la firma de una carta de intenciones que permita a sus abogados revisar a profundidad el caso, para luego redactar un contrato y hacerse con la mayoría del paquete accionarial.

No obstante, rechaza de plano asumir "la deuda pasada", generada por las anteriores administraciones, porque, según dijo, "no es mi problema, ni se va a convertir en mi problema".

"No estamos aceptando ninguna responsabilidad pasada. Sin embargo, estamos dispuestos a reunirnos con los acreedores y el Gobierno y ver si hay algo que podamos hacer. Pero no estamos aceptando ninguna responsabilidad", insistió.

"Tal vez incluso el Gobierno pueda convertirse en un accionista. ¿Por qué no? Podemos ofrecerles acciones a cambio de la deuda (...) Hay muchas formas de eliminar la deuda", afirmó.

Las deudas de Aerosur con el Estado y sus proveedores, que según las autoridades rondan los 210 millones de dólares, le impide volar desde abril a España, Estados Unidos y varios países de Latinoamérica.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) prohibió en abril a las agencias de viajes vender pasajes de Aerosur.

Un dirigente del sindicato de empleados de Aerosur en La Paz, Ruben Callejas, dijo que la empresa está operando con un solo avión alquilado y hace dos vuelos diarios, cuando en su mejor momento tenía quince naves alquiladas.

La empresa de Petty, Franklin Mining, opera en Bolivia desde 2003 y ha invertido hasta ahora unos seis millones de dólares en una mina de zinc y plata en la región andina de Potosí y en otra de oro y plata en la vecina Oruro, por el momento sin ganancias.

El empresario se interesó por Aerosur luego de que una firma auditora de la junta directiva de la aerolínea le contactase en Nueva York, en busca de inversiones.

En los últimos días se ha reunido con algunos ejecutivos de Aerosur y con los trabajadores, que han iniciado protestas en La Paz y Santa Cruz porque la empresa les debe siete meses de sueldo.

Los empleados, entre los que hay unos 15 en huelga de hambre desde el lunes, ven como una opción la oferta de Petty, pero los accionistas no logran ponerse acuerdo sobre aceptarla o rechazarla porque, según medios locales, algunos creen que está ligado con el expresidente de la aerolínea Humberto Roca.

Petty aseguró a Efe que no conoce ni ha hablado con Roca, quien se trata de cáncer en Estados Unidos y ha denunciado que el Gobierno del presidente Evo Morales quiere a Aerosur.

El empresario valoró el respaldo del sindicato y aseguró que los trabajadores "son muy especiales, muy leales" y "la razón principal" por la que está "tratando de hacer este negocio".

Aseguró que invertirá "lo que sea necesario" para lograr que los aviones de Aerosur vuelvan a volar y luego para recuperar el mercado perdido a raíz de la crisis, aunque no dio cifras.

"Dejaron un cementerio en vez de un monumento. Vamos a tratar de resucitar (la aerolínea) y avanzar", dijo Petty.

Sobre la relación con el Gobierno del nacionalista Morales y la competencia con la aerolínea estatal BOA, dijo que trabajará "con quienes tenga que trabajar para que haya paz".

"La aerolínea estatal tiene ciertas rutas, vamos a tratar de complementar con ellos, tratemos de trabajar con ellos (...) No estoy aquí para pelearme con nadie, estoy aquí para crear un mercado", agregó.

Si la negociación funciona, buscará "crear una nueva relación con los clientes, que han sido lastimados y han pasado inconvenientes" por la crisis, para volver a ganar su confianza.