El primer ministro de Nepal, Baburam Bhattarai, expandió hoy su gabinete ministerial hasta 19 miembros con la entrada del tercer partido del país, el Marxista Leninista, en pleno proceso de formación de un gobierno de consenso.

La expansión tiene lugar solo un día después de que los principales partidos políticos de Nepal alcanzaran un acuerdo con vistas a sancionar una nueva Constitución, cuyo plazo de aprobación expira el 27 de mayo, según el canal estatal Nepal Televisión.

Con la expansión del gabinete, el Gobierno nepalí cuenta ya con 19 miembros, pero este número aumentará, porque tanto los marxista-leninistas como el segundo mayor partido, el Congreso nepalí, deben aún designar a algunos de sus ministros.

Hay ya cuatro viceprimeros ministros: uno del Partido Maoísta (al que pertenece Bhattarai), uno del Congreso nepalí, otro de los marxista-leninistas y otro de la formación regionalista Mahesi Janadhikar Forum.

En el ejecutivo hay representados trece partidos políticos y seis más se unirán hoy, aunque las carteras de los ministros siguen pendientes de asignación.

Los principales partidos políticos de Nepal pactaron ayer la división territorial y el modo de elección presidencial que recogerá la Constitución: el presidente será elegido por sufragio directo y que el país tendrá once provincias.

Dos de los principales escollos que quedan por salvar son el reparto de poderes entre el presidente y el primer ministro, y el nombre de las provincias, que será decidido por una comisión federal.

Desde las primeras elecciones libres celebradas en 2008 tras ser derrocada la monarquía, los partidos políticos no han logrado alcanzar un acuerdo Constitucional y han centrado el debate político en intentar encabezar el Ejecutivo.

Ninguna formación cuenta con una mayoría absoluta en la Cámara de 601 diputados y el maoísta Baburam Bhattarai, jefe de Gobierno desde hace nueve meses, es el cuarto primer ministro que tiene el país surasiático en cuatro años.

Tras numerosos intentos fracasados, la Asamblea Constituyente ha aplazado en numerosas ocasiones la aprobación de la nueva Carta Magna.