El escocés Kenny Dalglish fue destituido hoy con efecto inmediato como entrenador del Liverpool tras una temporada decepcionante en la que los "reds" finalizaron en octava posición de la Premier League, informó el club en su página web.

La destitución se produce dos días después de que el técnico escocés, leyenda viva del club, se reuniera con el dueño de la entidad, el estadounidense John W. Henry, en Estados Unidos para analizar la temporada y el futuro de los "reds".

Dalglish, que ya había entrenado al Liverpool entre 1985 y 1991, volvió al banquillo de Anfield en enero de 2011 tras la marcha del actual seleccionador inglés, Roy Hodgson.

Tras renovar entonces su contrato por tres años, Dalglish consiguió mejorar el rendimiento de un equipo que, a pesar de llegar a la final de la Copa de Inglaterra (FA Cup) y ganar la Copa de la Liga (Carling Cup), quedó en una decepcionante octava posición en la Premier League, justo por detrás de su histórico rival, sus vecinos del Everton.

"Ha sido un honor y un privilegio tener la oportunidad de volver a dirigir al Liverpool. Me siento orgulloso de haber ganado el primer trofeo para el club en seis años y de haber estado cerca de conseguir el segundo en la final de la FA Cup", dijo Dalglish en el comunicado publicado en la web del club.

A pesar de sentirse decepcionado con su despido, el técnico escocés agradeció a los propietarios del club la manera "digna y respetuosa" en la que han manejado el asunto.

Dalglish, mediapunta del exitoso Liverpool de los años ochenta que consiguió tres Copas de Europa, también quiso mostrar su "sincera gratitud" a los aficionados del equipo, que siempre le dieron "apoyo incondicional".

El banquillo "red" podría ser ocupado por un español, Rafa Benítez, que ya dirigió al club durante seis años, o Roberto Martínez, cuyo trabajo en el modesto Wigan ha despertado el interés de varios equipos de la Liga inglesa.