Después de casi un año de someterse a un tratamiento contra el cáncer, que ha obligado a Hugo Chávez a alejarse de los reflectores públicos, un ex conductor de autobuses con un bigote oscuro y una sonrisa amistosa habla cada vez más en nombre del presidente venezolano y aumentan las conjeturas de que podría ser su sucesor.

En las últimas semanas, el canciller Nicolás Maduro ha encabezado conferencias de prensa, promovido una nueva ley laboral y criticado con gusto al gobierno de Estados Unidos. Incluso se sumó a una multitud de partidarios vistiendo ropa con el amarillo, azul y rojo de la bandera de Venezuela, justo como lo hace Chávez a veces.