El Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) manifestaron hoy sus deseos de que Grecia permanezca en la zona del euro pero instaron al país a cumplir los compromisos adquiridos para salir de la crisis.

El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo que la entidad monetaria europea "prefiere que Grecia continúe en la zona del euro".

En un coloquio homenaje al español José Manuel González-Páramo, miembro del comité ejecutivo del BCE, con motivo del fin de su mandato, Draghi se refirió brevemente a "la difícil situación de Grecia".

"Ya que el Tratado no prevé nada sobre una salida, no es un asunto que tenga que decidir el BCE (...) Quiero decir que nuestra preferencia es que Grecia continúe en la zona del euro", afirmó por primera vez Draghi.

Hasta ahora el BCE había dicho siempre que el Tratado de la Unión Económica y Monetaria (UEM) no contempla la posibilidad de que un país abandone la zona del euro

El presidente del BCE aseguró que la entidad monetaria continuará cumpliendo "el mandato de mantener la estabilidad de precios a medio plazo en línea con las provisiones del Tratado y preservando la integridad de nuestro balance".

El BCE rindió homenaje a González-Páramo, con un coloquio sobre la política monetaria en el que participaron también el comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia, el gobernador del Banco de Central de Colombia, José Darío Uribe Escobar,y el presidente de UBS, Axel Weber, entre otros.

Almunia dijo que "todas las instituciones europeas como la CE, el BCE y el resto quieren que Grecia siga en la zona del euro".

Almunia afirmó que las instituciones europeas "quieren que para que la zona del euro funcione como tiene que funcionar Grecia y los demás Estados miembros respeten los compromisos que han adquirido".

"Grecia en la zona del euro, por supuesto, pero hay que esforzarse al máximo posible. El primer esfuerzo es que Grecia cumpla los compromisos que ha adquirido con el resto de la zona del euro y la UEM", aseguró Almunia el margen del coloquio en homenaje.

El presidente del Consejo de Estado griego, Panayotis Pikrammenos, fue designado hoy primer ministro para dirigir un gobierno de transición que lleve a Grecia a la repetición de las elecciones, el próximo 17 de junio, después de que los comicios del pasado 6 de mayo no dieran un ganador con suficiente respaldo para formar un Ejecutivo.

Dragui destacó que "el déficit público general de la zona del euro ha caído significativamente; la deuda debería dejar de aumentar el próximo año y bajar a partir de entonces".

"La extensión del progreso en este frente ha sido reconocido y valorado insuficientemente. En estos países y en todos los países con programas (de rescate), los gobiernos han tomado reformas significativas y difíciles y continuarán haciéndolo así", apostilló Draghi.

No obstante, el presidente del BCE añadió que "es necesario hacer más, deberíamos apreciar la rapidez con la que mejoran las cosas cuando se toman acciones serias".

Draghi dijo que la política monetaria del BCE continuará asegurando la estabilidad de precios en la zona del euro en su conjunto pero no puede afrontar las tasas de inflación en países individuales.

"Los ajustes de la competitividad pueden y deben producirse a un nivel nacional", según Draghi.

"Las políticas nacionales deben conducir estos ajustes. Los países que experimenten costes unitarios sistemáticamente por encima de la media de la zona del euro y pérdida de competitividad deberán recuperar competitividad", dijo Draghi.

"Esto puede conseguirse a través de una combinación de moderación de costes -incluyendo en algunos casos específicos de excesos en el pasado, ajustes decisivos- ganar productividad y cambio tecnológico", concluyó Draghi.