El alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, quedó a un paso de ir a juicio oral en la causa por escuchas telefónicas ilegales en la que está procesado junto a exfuncionarios y expolicías, entre otros imputados, informaron hoy fuentes judiciales.

El juez federal Norberto Oyarbide dio por concluida la instrucción de la causa y la envió a la Cámara de Casación, máximo tribunal penal del país, para que fije la fecha de un juicio oral, dijo el abogado de la querella, Luis Conde.

Pero el máximo tribunal penal tiene pendiente de resolver si confirma los autos de procesamiento dictados por el magistrado, en cuyo caso fijaría la fecha del juicio, indicó a radios locales.

Oyarbide, cuyos autos de procesamiento han sido confirmados por un tribunal de alzada, dio por terminada la instrucción de la causa luego de una "espera razonable" para que se pronuncie la Cámara de Casación, dijeron fuentes judiciales a la agencia oficial de noticias Télam.

Macri, líder de la conservadora Propuesta Republicana, está procesado por "violación de secretos, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos en concurso con el de asociación ilícita", cargos ratificados en julio de 2010 por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.

El tribunal de alzada también confirmó los procesos dictados contra el exministro de Educación Mariano Narodowsky, Ciro James, antiguo agente del servicio secreto, y Jorge Palacios, quien fuera jefe de la Policía Metropolitana de la capital argentina.

También están bajo proceso exjueces y expolicías de la provincia argentina de Misiones (noreste).

Los autos de procesamiento los señalan como responsables de escuchas telefónicas ilegales en perjuicio de varias personas, entre ellas Néstor Leonardo, excuñado del alcalde de Buenos Aires, y de Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado de 1994 contra la mutualista judía AMIA, que causó 85 muertos y cientos de heridos.

"Había un montón de gente siendo escuchada por medio de mecanismos legales, pero ilícitos porque se ordenaban por medio de jueces a los que no les importaba para nada lo que se había escuchado", dijo Conde, abogado del excuñado de Macri, a la radio local La Red.

Conde remarcó que "están todos probados" los delitos que imputa el juez Oyarbide y que en esos ilícitos participaron "juzgados de la provincia de Misiones".

Poco antes de encabezar una reunión del gabinete porteño, Macri declaró a los periodistas que no le sorprende la decisión del juez Oyarbide.

"No me extraña lo que pasó, lo anuncié la semana pasada", apuntó en referencia a sus sospechas de que la decisión judicial responde a los conflictos que mantiene con el Gobierno de la presidenta argentina, Cristina Fernández.

El alcalde ha negado tajantemente ser responsable de espionaje y sostiene que es blanco de una campaña en su contra que empezó hace más de dos años el expresidente Néstor Kirchner, el esposo y antecesor de Fernández, fallecido en octubre de 2010.

El senador oficialista Daniel Filmus, a quien Macri derrotó en las elecciones de alcalde del año pasado, aseguró que "estaban demostradas las escuchas" y que esto había sido "ocultado" durante la pasada campaña electoral.