La presidenta brasileña Dilma Rousseff tomó juramento el miércoles a los siete miembros de la comisión de la verdad creada para indagar los abusos a los derechos humanos cometidos durante la larga dictadura militar en la nación.

Rousseff, una ex guerrillera que pasó tres años en prisión durante la dictadura y que fue brutalmente torturada, se conmovió hasta las lágrimas al instalar la tan esperada comisión, cuyos trabajos comenzarán años después de que naciones vecinas investigaran completamente las acciones de regímenes dictatoriales.

"No nos motiva la venganza, el odio o el deseo de reescribir la historia", dijo la presidenta en la ceremonia efectuada en Brasilia. "La necesidad de conocer toda la verdad es lo que nos impulsa. Brasil merece conocer la verdad, las futuras generaciones y aquellos que perdieron a sus familiares y amigos también merecen saber la verdad".

Sin embargo, ya existen desacuerdos sobre el alcance de la investigación.

Algunos miembros de la comisión dicen que la pesquisa se enfocará únicamente en abusos cometidos por las fuerzas armadas durante el período de la junta militar, de 1964 a 1985, pero oficiales militares retirados dicen que también deben investigarse las violaciones a los derechos atribuidas a guerrilleros de izquierda que se opusieron al régimen.

Los oficiales jubilados frecuentemente expresan la opinión de las fuerzas armadas, ya que el personal militar tiene prohibido por ley hacerlo tan públicamente.

Un estudio realizado por el gobierno brasileño concluyó el año pasado que 475 personas fueron asesinadas o "desaparecieron" a manos de agentes del régimen militar. Una amnistía promulgada hace 33 años ha protegido a integrantes del ejército de rendir cuentas por los crímenes.

Los integrantes de la comisión Rosa Cardoso y Paulo Sergio Pinheiro dijeron al diario O Estado de Sao Paulo que el propósito de la comisión es investigar los abusos cometidos por agentes del gobierno. Cardoso es la abogada que representó a Rousseff cuando estuvo prisionera a comienzos de la década de 1970.

La comisión no procesará a nadie debido a la ley de amnistía de 1979; sin embargo, revelará los abusos y los nombres de quienes los cometieron.