La reducción del precio del combustible en abril no bastó para alentar a los consumidores estadounidenses a gastar mucho más en otros productos.

El Departamento de Comercio informó el martes que las ventas al detalle aumentaron solamente 0,1% el mes pasado. Excluyendo las ventas en gasolineras, los consumidores incrementaron su gasto en artículos al por menor apenas un 0,2%.

Las nuevas cifras siguen a dos sólidos meses, febrero y marzo. Algunos economistas dicen que un invierno no tan frío llevó a los consumidores a realizar compras en los primeros meses del año, adelantando en términos efectivos las ventas de abril y afectándolas.

Aún así, hubo señales positivas de que el tibio gasto en abril sería una pausa temporal. Los estadounidenses gastan más en automóviles, muebles y aparatos electrónicos, grandes compras que ayudan a generar el crecimiento. También gastan más en restaurantes y bares, lo que por lo general es una señal de confianza en la economía.

Sin contar la venta de vehículos, la facturación en gasolineras y los gastos en materiales para la construcción, las llamadas ventas centrales al detalle, aumentaron 0,4%.

Una razón de tal debilitamiento fue que los precios en la gasolina cayeron drásticamente en el último mes. El lunes, el precio promedio nacional se desplomó a cerca de 3,73 dólares por galón (aproximadamente 1 dólar por litro), casi 17 centavos más barato que el de hace un mes, de acuerdo con una encuesta realizada por la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA, por sus siglas en ingles). Eso redujo las ventas en gasolineras 0,3%.

Sin embargo, los consumidores también redujeron marcadamente sus gastos en tiendas departamentales y de ropa. Y las ventas cayeron 1,8% en las ferreterías.

El reporte de ventas al por menor representa el primer vistazo que realiza el gobierno a los gastos del consumidor para el trimestre de abril a junio. El gasto del consumidor es vigilado de cerca dado que representa el 70% de la actividad económica.

Dan Greenhaus, un analista de BTIG en Nueva York, consideró probable que la débil cifra de ventas registrada en abril haya reflejado una desaceleración temporal de ganancias que después se robustecerán. Greenhaus espera que los precios más bajos de la gasolina aumenten la confianza del consumidor.

Por su parte, la Universidad de Michigan reportó que su índice de Confianza del Consumidor para mayo aumentó a su nivel más alto desde enero de 2008.