Todas las aerolíneas que operan en la Unión Europea, salvo las chinas y las indias, han cumplido con los requisitos exigidos por el sistema europeo de derechos de emisiones (ETS) de dióxido de carbono (CO2), pese a la oposición mostrada por varios países, anunció hoy la Comisión Europea.

La comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, se mostró "muy, muy satisfecha" con estos datos, que demuestran que la normativas europeas se está cumpliendo, según afirmó en una rueda de prensa celebrada en Bruselas.

Las aerolíneas, tanto las europeas como las no comunitarias, están obligadas a presentar anualmente toda la información sobre las emisiones de dióxido de carbono que liberaron a la atmósfera en el ejercicio anterior, de modo que debían enviar los datos referentes a 2011 antes del pasado 31 de marzo.

Unas 1.200 compañías han cumplido con este requisito, que supone un avance en la aplicación del ETS al sector de la aviación, una medida que entró en vigor el pasado 1 de enero y que obliga a las aerolíneas que operan en la UE a pagar por cada tonelada de CO2 que emiten.

Sólo las aerolíneas chinas e indias han incumplido esta obligación, lo que ha llevado a la Comisión Europea (CE) a enviar sendas cartas a Pekín y Nueva Delhi para instar a ambos países a cumplir con la normativa europea antes de mediados de junio.

Hedegaard recalcó que estas diez compañías incumplidoras -ocho chinas y dos indias- representan "solo el 3 % de las emisiones" de CO2 que produce el sector de la aviación en Europa.

En caso de no recibir respuesta en un mes, los países de la UE podrían imponer multas a los incumplidores, que podrían elevarse hasta el medio millón de euros en el caso de Alemania.

La comisaria se mostró prudente respecto a las medidas equivalentes que China habría mostrado interés en presentar para evitar pagar por los derechos de emisión -una alternativa prevista en la legislación europea-, al señalar que Bruselas tendría que estudiarlas y comprobar que se aplican antes de dar su visto bueno.

Sí han cumplido con el plazo establecido todas aerolíneas norteamericanas, rusas y latinoamericanas, entre otras, pese al rechazo frontal de varios países como EEUU, Canadá, China o Brasil, que exigen a Bruselas que las aerolíneas no europeas no tengan que pagar.

Este enfrentamiento amenaza con convertirse en una guerra comercial velada, con advertencias lanzadas desde capitales como Moscú o Pekín de represalias contra las aerolíneas europeas si Bruselas no da marcha atrás con la aplicación del ETS.

Sin embargo, estas represalias no se han concretado, pese a la reiterada negativa de la CE de cambiar sus políticas contra el cambio climático y pese al encuentro que mantuvieron una veintena de países en Moscú el pasado febrero para coordinar su respuesta al ETS europeo.

Los opositores al ETS también llevaron sus quejas ante los tribunales al considerar que la medida afectará especialmente a los vuelos de largo recorrido y que incumple con el derecho internacional, argumentos rechazados el pasado mes de diciembre por la Corte de Justicia europea.

Otra de las quejas habituales entre los países que se oponen al mercado europeo de emisiones es su carácter "unilateral" y abogan por que se aplique una medida global en el marco de las negociaciones que tienen lugar en la Organización Internacional de la Aviación Civil (ICAO).

Hedegaard aseguró que la UE está dedicando "mucho tiempo y energía" a alcanzar una solución global y deseó que se logren avances a este respecto en el próximo encuentro de la ICAO, que se celebrará en junio.