El director general de JPMorgan Chase obtuvo el martes el respaldo de los accionistas a su paquete de remuneración y conservó su cargo de presidente de la junta, cinco días después de revelar una pérdida de 2.000 millones de dólares en la que incurrió una filial del banco por una serie de inversiones.

La mayoría de los votos fue emitida antes de que el director general Jamie Dimon revelara la pérdida.

La votación sobre el paquete de remuneración a Dimon correspondiente al último año — 23 millones de dólares de acuerdo con un análisis de The Associated Press — no tenía un carácter vinculante. La paga se aprobó con el 91% de los votos. Una votación para quitar a Dimon el puesto de presidente del consejo de administración recibió apenas el 40% de los votos.

Dimon, afirmó ante los accionistas en la reunión anual de la compañía que el banco no puede atribuir más que a sí mismo los errores que le produjeron la enorme pérdida.

Agregó que la compañía apoya una mejor regulación financiera.

Casi inmediatamente enfrentó una propuesta de despojarlo de su cargo. Lisa Lindsley, directora de estrategias de capital en un influyente sindicato de empleados públicos, dijo que una conducción independiente en la junta era del mejor interés para los accionistas.

"Un director general todopoderoso es su propio patrón", afirmó. "Buscar un director general infalible es una insensatez".

Peter Skillern, director ejecutivo de Reivestment Partners, una organización sin fines de lucro que tiene acciones de JPMorgan, habló en la reunión para incitar a Dimon a renunciar a la junta de la filial en Nueva York de la Reserva Federal (banco central).

Agregó que también apoyaba despojarlo del título de director general.

"El no puede ser su propio patrón y su propio regulador", argumentó Skillern. "No se trata de si Jamie Dimon es un buen líder. Se trata de controles mutuos y la separación de poderes".

Los inversionistas han socavado el valor de las acciones de JPMorgan desde que reveló la pérdida. Las acciones se hundieron 12% y perdieron casi 20.000 millones de dólares en valor de mercado.

En la reunión, en el centro de Tampa, hubo fuerte presencia policial.

Dimon recibió algo así como un voto de confianza del presidente Barack Obama, quien se presentó en ABC para un episodio a difundir el martes. Obama aprovechó la oportunidad para promover una regulación más estricta de Wall Street.

"JPMorgan es uno de los bancos mejor conducidos", dijo el presidente. "Jamie Dimon, su director, es uno de los banqueros más sagaces que tenemos, y aun así perdieron 2.000 millones de dólares".

Obama dijo que el banco apostaba en el mercado por los complejos instrumentos financieros conocidos como derivados.