La capital uruguaya homenajeó hoy al seleccionador nacional de fútbol, Oscar Washington Tabárez, con la entrega de la primera edición del galardón "San Felipe y Santiago de Montevideo" como uno de los ciudadanos más ilustres, a la que el entrenador calificó como "su lugar en el mundo".

En un acto que tuvo lugar en la sede de la Junta Departamental (Parlamento) de Montevideo y en presencia de todos los representantes electos de los montevideanos, que votaron unánimemente la concesión del premio, Tabárez recibió la distinción con su habitual humildad, reconociéndose como un hombre "común" al que el fútbol llevó a lugares "impensados", circunstancia que le hizo "aumentar el compromiso" por el desempeño de su trabajo.

"Todos somos muchas personas, porque en cada uno están quienes nos quieren, nos contienen y nos apoyan y en todos existen muchos lugares. Pero cada uno tiene un lugar en el mundo y el mío es Montevideo", dijo el entrenador, campeón de América en 2011 con la selección de su país.

A la salida de la ceremonia, Tabárez rechazó ante la prensa con un irónico "no gracias, recién comí", la posibilidad de participar en la vida política del país, dado el enorme prestigio que atesora en Uruguay.

"Me siento bien en el lugar que estoy. Determinadas circunstancias han hecho que uno quizás lo disfrute más en estos momentos, pero siempre hemos tenido idea de lo que había que hacer y lo hicimos, más allá de que no se viera reflejado públicamente", dijo.

Aún así, el 'Maestro' no dejó de mostrar su preocupación por la escalada de violencia y delincuencia juvenil que vive Uruguay y apuntó que depende exclusivamente "de los valores de la mayoría" terminar con esos "males" que aquejan a los uruguayos.

"Hay mayorías y sentimientos colectivos, y no es novedad que han pasado cosas, muertes que han impactado por la manera que se produjeron. La mayoría no queremos que ocurra y no es cosa exteriorizarlo un día o solo por un efecto emocional inmediato, sino que es una cosa en la que hay pensar eternamente hasta imponer ese parecer", apuntó el entrenador.

Así, apuntó como receta la misma que aplicó para llevar al éxito a la selección uruguaya, que es "nunca" creer "en caminos cortos" y que no hay "soluciones mágicas".

"Cualquier solución depende de grandes consensos y una actitud permanente por defender lo que queremos, que es una sociedad en paz", concluyó.

Tabárez, de 65 años, fue maestro escolar en su juventud, posteriormente futbolista y dirigió equipos de Argentina, Colombia, España e Italia, además de ganar la Copa Libertadores de América de 1987 con el Peñarol de Montevideo.

Como seleccionador uruguayo logró el cuarto puesto en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 y el ganó la Copa América de Argentina 2011.

El año pasado, Tabárez fue premiado como el mejor seleccionador del mundo por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol (IFFHS, por su sigla en inglés).