Al menos once personas, entre civiles y militares, murieron hoy y otras 45 resultaron heridas en ataques perpetrados en diversas zonas de Irak, informaron a Efe fuentes de la policía iraquí.

El más mortífero de los sucesos tuvo lugar en la ciudad septentrional de Mosul debido al estallido de un camión bomba frente a un cuartel del Ejército iraquí, lo que causó la muerte de seis soldados y heridas a otras 28 personas, la mayoría civiles.

Las fuentes consultadas explicaron que el terrorista que conducía el vehículo lo hizo estallar después de que los guardias del lugar dispararan contra él para impedir que irrumpiera en el cuartel.

El atentado causó grandes destrozos en la entrada del complejo y en los edificios aledaños, adonde llegaron fuerzas de seguridad para cercar el lugar y trasladar los cadáveres y heridos a un hospital.

Además, un grupo armado asesinó a tiros a un concejal de Mosul, Ali Husein, y a su conductor cuando estos viajaban en un automóvil; mientras que un policía kurdo falleció y otros dos resultaron heridos por el estallido de dos artefactos en la ciudad de Kirkuk, al norte de Bagdad.

En otro suceso similar, dos milicianos suníes perdieron la vida y otras dos personas sufrieron heridas en un ataque lanzado por desconocidos que se trasladaban en dos coches en la localidad de Al Hauiya, cerca de Kirkuk.

Las fuentes también señalaron que la explosión de una bomba lapa explotó en un automóvil dentro de un instituto técnico en el sur de Kirkuk y causó heridas a cuatro estudiantes, en tanto nueve civiles resultaron heridas por el estallido de un coche bomba en el suroeste de Mosul.

Irak vive actualmente un repunte de la violencia que ha vuelto a poner en entredicho la seguridad en el país, escenario de distintas cadenas de atentados dirigidas principalmente contra objetivos chiíes y fuerzas de seguridad, e intensificadas desde la salida definitiva de las tropas estadounidenses el pasado 18 de diciembre.