Esto no parece una fórmula ganadora: fallar 24 de 29 tiros en un momento dado como visitantes, observar cómo una ventaja de 11 puntos se transforma en un déficit y ver a todo el equipo ser superado por dos jugadores en el último período.

Pero de alguna forma le funcionó a los Pacers de Indiana.

Y con uno de sus tres astros principales fuera, el Heat de Miami podría tener un gran problema.

David West encestó 16 puntos y atrapó 10 rebotes y los Pacers se apoderaron de la ventaja local en la serie al vencer el martes 78-75 a Miami en el segundo duelo de la semifinal de la Conferencia del Este de la NBA, después de que LeBron James y Dwyane Wade fallaron oportunidades clave en la recta final del partido.

"Defensa y captura de rebotes", dijo Frank Vogel, el entrenador de Indiana. "Formamos este equipo, comenzamos a hablar de básquetbol agresivo, acerca de ganar la guerra en las trincheras, y eso se logra con defensa y con rebotes atrapados".

"Eso es lo que crecí viendo en el básquetbol de la Conferencia Este. Entendemos que la ofensiva viene y va, en especial ante un gran equipo defensivo como el de estos señores... pero también somos bastante buenos", agregó.

La serie está empatada 1-1. El tercer partido se disputará el jueves en Indianápolis.

El brasileño Leandro Barbosa encestó ocho puntos por Indiana, con cuatro canastas en 10 intentos en los 24:33 minutos que jugó.

LeBron James anotó 28 puntos para Miami, mientras que Dwyane Wade terminó con 24, pero ambos no estuvieron finos en la recta final.

James desperdició un par de tiros libres cuando faltaban 54.3 segundos de juego, con Miami abajo por un punto. Wade se quedó corto en una canasta en bandeja que hubiese empatado el encuentro a falta de 16 segundos.

Momentos después, algunos de los Pacers brincaban para festejar en la media cancha.

"El partido no se pierde o se gana con dos tiros libres", dijo James. "Pero definitivamente quiero hacerlo bien para mis compañeros. Así que tendré otra oportunidad. Sé que estaré otra vez en la línea en esa situación. Sólo hay que ponerse de pie y meterlos".

Miami no contó con Chris Bosh, que está marginado en forma indefinida — casi seguramente el resto de la serie, tal vez más si el Heat avanza — después de que sufrió una lesión en un músculo del abdomen en el primer encuentro.

Su ausencia se notó de muchas formas. Miami tuvo una efectividad del 35%, fue superado en rebotes 50-40 y, además de James y Wade, ningún otro jugador del Heat anotó más de cinco puntos.

Después de que Wade falló la bandeja que hubiera empatado el partido, permaneció sobre la cancha algunos segundos más, con aspecto exhausto hasta que James — que dijo que Wade metería ese tipo de tiro "10 veces en 10 intentos" — se le acercó para que se enderezara.

"Se le extrañó a Chris, sin duda", afirmó Wade. "Pero ésa no es la razón por la que perdimos este partido".

El Heat fue superado 28-14 en el tercer período, con tres canastas en 17 intentos. No anotó en los últimos 2:41 minutos, y cuando Mario Chalmers falló un triple que hubiera empatado el encuentro en la última jugada, la foja de canastas de tres puntos de Miami se quedó en una en 16 en la noche, y una en 22 en la serie.

"Para nosotros es la bienvenida a los playoffs", dijo Erik Spoelstra, entrenador del Heat. "Así lo vemos. La serie ha comenzado. Ganaron en nuestra cancha. Ahora tenemos que reorganizarnos y prepararnos para el tercer partido. Eso es todo lo que importa ahora".

George Hill tuvo 15 puntos, Danny Granger anotó 11 y Paul George agregó 10 para Indiana, que sólo metió el 38% de sus tiros al aro.

"Siento que deberíamos ir 2-0", afirmó George.