Brian McNamee dijo que guardó desperdicios médicos después de inyectar a Roger Clemens con fármacos para mejorar el rendimiento porque su esposa se quejó de que el preparador físico sería el chivo expiatorio si sucedía algo.

McNamee testificó el martes en el juicio contra Clemens que le contó a su esposa que había inyectado esteroides y hormona de crecimiento humano al estelar pitcher. Según McNamee, la mujer le dijo que si algo salía mal "tú cargarás con la culpa".

McNamee indicó que quería hacer algo para que su esposa dejara de "molestarme todos los días". Indicó que guardó en una lata de cerveza un algodón y un isopo de una inyección, y se los llevó a su casa.

Relató que luego se los mostró a su esposa, y que ella le dijo "está bien".

Los desechos guardados por McNamee son la evidencia física que la fiscalía utiliza contra Clemens en su juicio por perjurio.