Los palestinos conmemoran hoy en el "Día de la Nakba" (Catástrofe) sus 64 años de exilio y desposesión de sus tierras con manifestaciones en Israel, los territorios ocupados de Cisjordania y Gaza, y la diáspora en países árabes vecinos.

En la ciudad cisjordana de Ramala, los palestinos han sido convocados a congregarse en la Plaza del Mártir Yaser Arafat a las 11:00 hora local (08:00 GMT) con el objetivo de llegar a la plaza principal, Al Manara, una hora después.

La marcha suele acabar frente al puesto de control militar israelí de Kalandia, en dirección a Jerusalén, en ocasiones con enfrentamientos con soldados israelíes.

Hay otra protesta convocada frente a la prisión de Ofer, en solidaridad con los reclusos, que ayer alcanzaron un acuerdo con Israel para poner fin a una huelga de hambre masiva que entre 1.500 y 2.500 iniciaron el 17 de abril y, en un puñado de casos, semanas antes, lo que había hecho temer por sus vidas.

Los participantes de las manifestaciones de hoy portarán banderas palestinas y carteles negros en recuerdo de la huida o expulsión de sus hogares en el actual Israel de unos 750.000 palestinos entre 1947 y 1949.

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha anunciado que suspenderá la actividad laboral y estudiantil para favorecer la participación en los eventos de la "Nakba".

En Gaza, representantes de Hamás, Al Fatah y otras facciones palestinas se han puesto de acuerdo para organizar una marcha conjunta en la capital que irá desde el centro hasta la sede de la ONU.

El año pasado, en el marco de una campaña de regreso de los refugiados que en esta ocasión no ha sido organizada, quince personas murieron por fuego israelí en las fronteras con El Líbano y con el Golán sirio, que Israel ocupa desde 1967.

La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) emitió ayer un documento sobre el impacto cultural del exilio palestino, en el que destaca que la Nakba significó la "reducción de una cultura vibrante y exitosa a una llena de memorias agridulces".

También ayer, cientos de personas se congregaron frente a la Universidad de Tel Aviv para conmemorar la "Nakba", en un acto cuya autorización fue debatida incluso horas antes en una acalorada sesión parlamentaria y cuya anulación había pedido el ministro de Educación, Gideon Saar, del partido derechista Likud.

El pasado enero el Tribunal Supremo israelí dio su visto bueno a una ley aprobada el pasado año por la que el Ministerio de Finanzas puede reducir las subvenciones a organismos públicos que conmemoren la creación de Israel como un día de luto.