Los precios al consumidor en Estados Unidos permanecieron sin cambios en abril, debido a que un descenso en el costo del gas compensó los modestos incrementos en los alimentos, ropa y vivienda. Los datos indican que la inflación permanece bajo control.

El Departamento del Trabajo indicó el martes que el índice de precios al consumidor permaneció sin cambios en abril, tras los ajustes estacionales, después de subir 0,3% en marzo. Sin incluir los volátiles costos de los alimentos y energéticos, la llamada inflación subyacente, los precios se incrementaron 0,2%, lo mismo que en marzo.

En los últimos 12 meses, los precios han aumentado 2,3%. Es el menor incremento en más de un año. La inflación subyacente también ha subido 2,3% en el último año, cerca del objetivo de inflación de la Reserva Federal, de 2%.

Los leves incrementos de precios dejan a los consumidores con dinero para gastar, lo que tiende a impulsar el crecimiento económico. Una menor inflación también da a la Fed mayor margen para mantener bajas las tasas en su esfuerzo por alentar el crédito y energizar la economía.

"Vemos pocas presiones de importancia", dijo Dan Greenhaus, estratega de la firma BTIG.

Los precios bajaron 2,6% en abril, el más grande declive en seis meses. Los precios de los alimentos y la vivienda descendieron cada uno 0,2%.

La inflación se ha moderado desde finales del año pasado, salvo por el aumento de los precios en el gas, observado a comienzos de 2012. Pero los precios de los energéticos parecen haber alcanzado su pico en abril y desde entonces han bajado.

Este martes, el precio promedio nacional de la gasolina bajó a 3,73 dólares el galón (más o menos un dólar por litro), casi 18 centavos más barato de lo que estaba hace un mes, según un sondeo de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA, por sus siglas en inglés).

Los precios de los alimentos subieron 0,2% el mes pasado a un menor ritmo que a comienzos de este año. Los precios de las frutas y los vegetales subieron 1%, la mayor alza desde julio. Los productos horneados, mariscos y huevos fueron más caros en abril, al igual que las tarifas aéreas, vehículos y ropa. Los productos lácteos bajaron 1%, el descenso más importante en tres años. En abril también disminuyeron los precios de los televisores y los juguetes.