Un juez federal de Nueva York rechazó parte de los reclamos presentados por Chevron contra el abogado de un grupo de ecuatorianos a quien acusó de fabricar pruebas contra la petrolera en el caso que les enfrenta por un caso de contaminación medioambiental en la Amazonía ecuatoriana.

El juez Lewis Kaplan, de la Corte federal del Distrito Sur de Nueva York, aceptó seguir investigando los cargos por chantaje, pero rechazó los cargos por fraude e interferencia dolosa, confirmó hoy a Efe una portavoz que representa a los demandantes ecuatorianos en EE.UU.

"Esta decisión del juez Kaplan supone otro golpe devastador para los intentos de Chevron de no pagar la sentencia en Ecuador", afirmó la portavoz Karen Hinton, en referencia a la indemnización de 18.000 millones de dólares impuesta el año pasado por un juez de Ecuador a la petrolera estadounidense por daños ambientales en la Amazonía.

Asimismo, en otra decisión separada dada a conocer este lunes, el magistrado Kaplan rechazó aceptar una petición presentada por la defensa de Chevron ante el juzgado para que se embargaran los bienes del abogado estadounidense que representa a los ecuatorianos, Steven Donziger.

"Tenemos la firme voluntad de continuar con nuestra demanda por asociación ilícita y nos mantenemos resueltos a lograr que los culpables de este inaudito fraude y conducta irregular sean llevados ante la justicia", afirmó, por su parte, el abogado de Chevron, Hewitt Pate.

El letrado añadió en un comunicado de prensa, tras conocer la decisión del juez, que la petrolera estadounidense continuará recurriendo "a todos los medios disponibles" para defenderse de lo que a su juicio consideran "un fraude" perpetrado por los abogados de los demandantes.

El caso se remonta a la década de los setenta, cuando Texaco realizaba prospecciones petroleras con la petrolera estatal ecuatoriana en una zona de la Amazonía y en 1993 fue denunciada por campesinos.

Tutelados por abogados estadounidenses, los demandantes reclamaban a Texaco por la contaminación ocasionada entre 1964 y 1990 en unas 480.000 hectáreas de selva en la Amazonía, así como por daños irreversibles al ecosistema y a la salud de sus habitantes.

Un juzgado ecuatoriano condenó en febrero de 2011 a Chevron a pagar una millonaria indemnización por los daños ambientales que ocasionó la petrolera Texaco en la Amazonía entre 1964 y 1990, una empresa que fue posteriormente adquirida por la ahora segunda mayor petrolera de Estados Unidos.

La multa, considerada la más cuantiosa de la historia por una cuestión medioambiental, es resultado de un caso judicial iniciado en 1993 por el que comunidades de la Amazonía ecuatoriana, tuteladas por abogados estadounidenses, demandaron a Texaco por la contaminación.

Sin embargo, Chevron insiste en que ambas partes habían alcanzado previamente un acuerdo que exoneraba a Texaco de responsabilidades ambientales futuras, y cree que en el juicio en Ecuador los abogados de los demandantes falsificaron datos y presionaron a peritos científicos para encontrar contaminación.