Los líderes de los partidos políticos de Grecia acordaron el miércoles que el presidente del Consejo de Estado tome las riendas del país mientras se organizan las nuevas elecciones generales el 17 de junio.

La decisión se tomó un día después del fracaso de las negociaciones para formar un gobierno de coalición.

Las conversaciones de nueve días fracasaron luego que las elecciones del 6 de mayo no dieron a ningún partido los votos suficientes para convertirse en la mayoría en el Parlamento. La falta de un acuerdo para compartir los poderes significó que la única opción posible era volver a las urnas.

La televisora estatal informó que el juez del Consejo de Estado, Panagiotis Pikramenos, será nombrado primer ministro interino mientras se realiza un nuevo proceso electoral.

"No existe otra solución. Para partidos con tantas diferencias resulta muy difícil crear un gobierno", dijo Katerina Papadaki, habitante de Atenas, sobre las nuevas elecciones. "Sus programas son completamente diferentes".

La dirigente del Partido Comunista griego, Aleka Papariga, dijo que los líderes de los partidos políticos del país acordaron que el gobierno provisional no podrá tomar ninguna decisión vinculante de repercusión internacional, y ante casos de emergencias el gobierno consultará a los líderes de los partidos.

"Será estrictamente un gobierno de poderes limitados, que no debe tomar decisiones ante la Unión Europea o la OTAN que resulten vinculantes para el pueblo griego", dijo Papariga al final de una reunión entre líderes de los partidos, convocada por el presidente griego Karolos Papoulias para lograr un acuerdo sobre quien asumirá el cargo de jefe del gobierno interino.

"En caso de una emergencia o un hecho no imprevisto, eso puede ser manejado entre los partidos políticos con la participación del presidente", agregó.

Durante dos años, Grecia ha experimentado una seria crisis financiera que derivó en la entrega de miles de millones de euros para el país en préstamos de rescate financiero a cambio de la imposición de medidas de austeridad que pretenden reformar su problemática económica. Sin embargo, las elecciones no decisivas han generado una mayor agitación política en Grecia.

Furiosos por el manejo de la crisis financiera del país, los votantes griegos abandonaron a los dos partidos dominantes — el conservador Nueva Democracia y el socialista PASOK — y apoyaron en cambio a un gran número de partidos pequeños.