Un ex funcionario judicial de México, que colaboró con autoridades de Estados Unidos, se declaró culpable el martes en una corte federal estadounidense de ayudar a miembros del violento cartel mexicano de las drogas asentado en la ciudad fronteriza de Tijuana.

Jesús Quiñónez aceptó en San Diego, California, el cargo de asociación ilícita en la acusación que incluye haber dejado escapar a narcotraficantes implicados en un doble homicidio en 2010.

Quiñónez fungió como enlace internacional de la Procuraduría de Justicia del estado de Baja California, donde se encuentra Tijuana. Tuvo una colaboración estrecha con autoridades estadounidenses y fue acusado de compartir información confidencial con narcotraficantes.

Los fiscales afirman que Quiñónez ayudó a miembros del cartel que trabajaban para el presunto capo Fernando Sánchez Arellano en Tijuana, cerca de San Diego.

En su declaración de culpabilidad, también admitió que incurrió en asociación ilícita para lavar 13 millones de dólares para la organización de narcotraficantes.

Quiñónez es el miembro número 38 que es hallado culpable entre los 43 individuos mencionados en una demanda federal por asociación delictuosa por homicidio, secuestro y otros delitos.