El Gobierno de Estados Unidos condenó hoy el atentado que ha dejado dos muertos y 39 heridos en Bogotá (Colombia) y que ha coincidido con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.

"Estados Unidos condena la explosión con bomba que tuvo lugar hoy en Bogotá. Enviamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas. No hay ninguna justificación para el asesinato de gente inocente", dijo un portavoz del Departamento de Estado, William Ostick, en un correo electrónico enviado a Efe.

"Estados Unidos sigue apoyando a Colombia en sus esfuerzos para poner un fin al terrorismo, dentro de un marco de respeto a los derechos humanos y la legalidad", concluyó el portavoz.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó que el ataque iba dirigido contra el exministro colombiano Fernando Londoño, quien ocupó la cartera de Interior desde 2002 a 2004, durante el Gobierno de Álvaro Uribe, y que resultó herido pero está fuera de peligro.

Londoño se trasladaba con su vehículo blindado por el cruce de la calle 74 con la avenida Caracas, una concurrida zona del norte de Bogotá y muy cercana al centro financiero, cuando ocurrió la explosión, que en un principio se creyó provenía de un autobús que pasaba por el lugar sin pasajeros en su interior.

La explosión, además de destrozar completamente el autobús que pasaba por la zona y varios vehículos, causó grandes daños materiales en los edificios aledaños y comercios, según constató Efe.

Aunque el atentado no ha sido aún reivindicado, se produjo horas después de un intento de ataque que las autoridades han atribuido a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que supuestamente colocaron un vehículo cargado con explosivos frente a las instalaciones de la Policía Metropolitana de Bogotá.